Como inicie teniendo sexo con otros

Written by , on 2020-06-12, genre primeras experiencias

voy a contar la historia de como mi un novio quien disfrutana mucho haciéndome vestir con minifaldas y ropa provocativa para que otros hombres me miraran con deseo. y a quien le gustaba compartirme con otros hombres.

courrio cuando recien habia cumplido 19 años y tenia poco tiempo que habia ingresado a trabajar en el CENTRO DE DESARROLLO INFANTIL PARA MADRES TRABAJADORAS DE AZCAPOTZALCO, habia tenido algunos novios anteriores pero mi expereiencia sexual era muy limitada, a los pocos meses de trabajar ahi y luego de conocer a quien sería mi novio por 3 años y quien me cambió mi estatus de niña a puta. el tenia 35 Cuando me convencio de salir con el y llevaba varios años divorciado de su primera esposa. Luego de un unos dias de novios comence a coger con el diario despues del trabajo, lo cual inmediatamente me encanto, a pesar de que tenía yo varios pretendientes en el trabajo, pues por una parte el tenia algo que me gustaba y era cariñoso por otra parte, habiéndome ya entregado sexualmente, consideré que debería acceder a lo que me pedia.

Durante las tres primeras semanas de noviasgo,nuestra vida sexual transcurrio muy intensa teniendo sexo diario y aveces varias veces al dia. Quedé inmediatamente enamorada y tuvimos nuestro mucho encuentros en hoteles y motelez de la zona de azcapotzalco.

Por amigas comunes, yo supe que mi novio en su primer matrimonio en algunas ocasiones había propiciado situaciones un tanto libertinas con su esposa, como exhibirse desnudos en presencia de otra pareja. Pero aparte de ello, poco más sabía yo hasta entonces de las inclinaciones de mi novio a permitir que otros hombres vieran desnuda y cogieran a su novia. las siguientes semanas poco a poco fue insinuando que me vistiera con ropas más provocativas, argumentando que siendo una mujer muy hermosa debería lucir mas mis encantos para envidia de otros hombres menos afortunados que él. Cuando hacíamos el amor, me preguntaba sobre mis experiencias sexuales pasadas y todos los detalles, pero yo siempre respondía la verdad, en el sentido de que nunca había permitido que se propasaran conmigo y mi experiencia con otros novios nunca había pasado de unos besos y tener sexo, pues en mi adolescencia y primera juventud siempre fui muy recatada. Me sorprendió que él tuviera interés en conocer eventuales experiencias sexuales mías, y más aún que se excitara con ello. Con el paso de los dias empecé a percibir que él disfrutaba viéndome bailar con amigos en las reuniones, pues luego de ello se mostraba muy ardiente al hacer el amor, peguntándome si habían intentado pegarse a mí mientras bailaba. Yo eludí este tipo de conversaciones, pues no entendía su comportamiento, pero con el paso del tiempo, conversando con amigas entendí que esa morbosidad era más frecuente de lo que creía, que muchos hombres se excitan permitiendo que a su mujer la posean otros hombres y que en realidad muchas parejas se permiten aventuras sexuales fuera de casa. Empecé a no encontrar agradables sus insinuaciones, comenzo a regalarme ropa sexu que habia comprando eran más faldas que pantalones y asumí una posición algo más liberada, permitiendo que mi novio se excitara con pequeños comentarios míos sobre lo atractivo que encontraba a algún amigo, o con algún comentario como que había notado cómo un hombre me miraba las piernas mientras yo las cruzaba en alguna reunión mientras vestía un una minifalda. En esas ocasiones, mi novio se calentaba sobremanera cuando ya a solas me penetraba, pidiéndome que le contara que había sentido yo, y si me excitaba saber que otros hombres me deseaban. Esto fue progresando, pues ahora él ya no se cohibía de insinuarme que haciéndome la descuidada mostrara mis pantys en público, o que no me resistiera cuando trataban de bailar conmigo apretados. Empecé a pensar que mi novio disfrutaría realmente dejando que otros hombres disfrutaran de mi cuerpo, y la posibilidad de aceptar por primera vez se cruzó por mi mente, pues al fin y al cabo mi experiencia sexual se limitaba a lo disfrutado con mi novio (de paso debo confesar que luego comprobé que él está muy bien dotado).

Progresaron las insinuaciones de mi novio ahora más abiertas, luego de que yo le confesara que en algunas ocasiones miraba el bulto de otros hombres imaginándome cómo se verían desnudos con sus vergas erectas. Así, mi novio terminó confesándome que no solamente le excitaba que yo mostrara mi cuerpo, sino más aún le excitaba imaginarme siendo penetrada por otros. Yo empece a decirle que me prestaría para llegar a situaciones donde otros me cogieran, Cuando hacíamos el amor, para excitarlo más (también debo confesar que a mí me empezaron a excitar también las fantasías), relataba cómo me gustaría que tal persona me abriera las piernas y me metiera su verga para poder adquirir experiencia disfrutando a otros y aprender nuevas posiciones. Llegados a este punto, era solo cuestión de tiempo para que se convirtieran en realidad nuestras fantasías.

Le comenté a mi novio que un compañero del trabajo llamado Hector pero que era casado, y me decía con frecuencia que le gustaba, que era muy guapa y que le gustaría mucho salir conmigo. Realmente yo lo encontraba a él también muy atractivo y ya fantaseaba sobre como sería hacer el amor con él. Mi novio, como era de esperar me sugirió que cediera a sus propuestas, pero que fuera muy discreta para que nadie se enterara. En la siguiente ocasión en que me encontraba con herctor en una junta de trabajo, un poco desinhibida y estando sola en un rincón mientras platicabamos, Héctor se acercó un poco mas y empezó como siempre con sus piropos. Yo le dije que no insistiera, que tenia novio, Él insistió diciendo que si le aceptaba una simple invitación a almorzar, dejaría de acosarme. Le dije que lo pensaría y me fui a dar mi clase, llame a mi novio y le comenté lo sucedido. Él se mostró en el acto interesado en el asunto, preguntándome cómo tomaba yo esas iniciativas de Hector, si me producían excitación, si me había mostrado coqueta con él, si quería yo ceder a sus avances etc. Habiendo yo respondido que me sentía halagada al verme deseada, mi novio me hizo prometer que me mostraría más coqueta con Hector, llegando a planear que él se podía ir con alguna excusa para que Hector tuviera oportunidad de acercarse a mí en alguna reunion. Yo respondí que no estaba sabia si podria y que nuestros amigos comunes se formarían un mal concepto de nosotros mi si me veían conversando a solas con él. Sin embargo, ante su insistencia acepte, cuando tuve oportunidad de acercarme a Hector, le susurré que en vista de que mi novio tenía programado al día siguiente salir con sus amigos a tomar, podría yo escaparme a almorzar con él, eso sí, advirtiéndole que lo haría solamente para cumplir el pacto de que dejaría de acosarme si salíamos una sola vez, y por supuesto en un plan de amigos (yo estaba cuidando ante él mi prestigio). Definimos que él me recogería al medio día.

Ese día era sábado y mi novio me llamo temprano. Antes de partir, me pidió que me vistiera muy sexy para mi cita, diciendome la ropa que debia usar: falda corta, blusa con gran escote y botones frontales y ropa interior muy atrevida semitransparente. Me dijo que saliera tranquila a divertirme con mi amigo, que todo lo que hacíamos aportaba diversión y excitación a nuestra relación, que al regreso disfrutaríamos en conjunto mi relato de lo que llegara a acontecer en mi primera salida con otro hombre estando con el. Mi amigo me recogió a una cuadra de mi casa. Sus comentarios sobre mi figura y vestimenta fueron muy efusivos, lo cual me aportó algo de confianza, pues me sentía muy nerviosa con la situación. fuimos a un restaurante al que hiba seguido con mi novio, escogimos un sitio discreto en un rincon apartado de miradas indiscretas. Pedimos unas copas, Hector le pidió al mesero que demorara una hora nuestro pedido de almuerzo, mientras disfrutábamos nuestra copa. Al principio me sentía tensa, pero luego de las primeras copas empecé a relajarme, diciéndome a mi misma que no estaba cometiendo ninguna falta con mi novio, pues al fin y al cabo él había propiciado mi aventura. Hector sentado a mi lado en una amplia banca para dos personas, me servía con frecuencia copas, aprovechando la situación para dármelas directamente de su mano, lo cual le permitía acercarse a mí, rozando con sus brazos mis senos, lo cual empezó a ponerme caliente, sintiendo cómo se endurecían mis pezones. Nuestra conversación transcurría hablando de temas laborales, pero poco a poco fue tomando rumbos más privados, confesándome él que siempre se había sentido muy atraído por mí, que envidiaba a mi novio por disfrutar de una mujer tan bella, que él con su esposa no se entendía mucho en el aspecto sexual, pues ella era muy fría e inhibida. Yo le contaba que mi relación con mi novio era muy buena en todo sentido, pero que eso no impedía que como mujer me sintiera atraída en algunas ocasiones por otros hombres. Me preguntó si ese era el caso con él, a lo cual respondí afirmativamente. Eso lo impulsó a darme un primer beso en la boca, lo cual me produjo escalofríos endureciéndose más mis pezones y me empecé a humedecer entre las piernas. Al segundo beso respondí abriendo mi boca para que su lengua penetrara en ella. Mis primeros gemidos de excitación afloraron. Sus manos iniciaron caricias en mis senos sobre la blusa, aumentando mi excitación, pues los tengo muy sensibles. Metió sus manos bajo la blusa abriendo dos botones y tomando directamente mis pechos sobre mi brasiere transparente. Cuando vio mis pezones parados, se inclinó besándomelos delicadamente. Mi respiración estaba agitada e involuntariamente abrí un poco las piernas, con mi falda trepada sobre mis muslos debido a mis involuntarios movimientos de calentura. Él notó mi movimiento e inmediatamente metió su mano entre mis piernas hasta llegar a mi vagina cubierta por un panty totalmente humedecido por mi excitación. Comenzó a acariciarme, primero pasando sus dedos sobre mi entrepierna sobre mis pantys, pero luego, corriéndolos a un lado me acarició directamente mi vagina, tocándome el clítoris con un dedo. No pude contener un audible gemido de placer y temí que fuera escuchado por otras personas, por lo cual me controlé mordiendo mis labios. Metió primero un dedo en mi vagina y cuando me abrí más de piernas, pudo colocarme varios de ellos en mi excitadísima vagina. Mientras tanto me besaba apasionadamente, a lo cual respondía yo con igual ardor. Por timidez no me atreví al principio a tocar su verga, pero él, interrumpió por un segundo sus caricias en mi vagina y tomándome una mano, la colocó sobre su bulto prominente que habia en sus pantalones. Por primera vez en mi vida palpaba yo otra verga diferente a la de novio. Sin haberla visto aún, comprendí que la tenía de muy buen tamaño y deseé tocarla directamente con mis manos pero me daba miedo que él me juzgará como una mujer fácil. Me susurró al oído que se la sacara de los pantalones. Le dije que podría entrar de pronto el mesero sorprendiéndonos. acto seguido voltie y alcancé a ver que el mesero se aproximaba con lo que habiamos pedido. Rápidamente nos separamos, pero el mesero alcanzo a ver nuestras andanzas, pues los botones de mi blusa estaban totalmente abiertos y su mirada se dirigio a mis pechos, en su cara se notó una sonrisa de complicidad. Sentí temor de que me reconociera, pues como ya dije, en otras ocasiones habíamos estado en ese sitio con mi novio. En cualquier caso, si me identificó no hizo ningún comentario imprudente y me tranquilicé ayudada por la desinhibición del alcohol que habia consumido. Almorzamos rápidamente pues la pasión que estábamos viviendo nos cortó de tajo el apetito. Pronto llamamos al mesero para que retirara los platos de la mesa. A todas estas ya había transcurrido la mayor parte de la tarde y ya estaba oscureciendo. Hector retomó sus caricias subiéndome la falda para poder mirar libremente mis interiores, los cuales desplazó a un lado nuevamente, dejando a la vista mis labios vaginales. Con sus dos manos me abrió mi vagina, lo cual le permitió ver mis fluidos de mujer en celo. Me introdujo dos dedos lo cual causó rápidamente mi primer orgasmo, pues me encontraba increíblemente excitada. Me incliné sobre él gimiendo audiblemente, colocando mi boca contra la suya para que mis gemidos quedaran ahogados sobre su lengua. Recobré mi respiración, sintiendo los últimos espasmos de mi venida. Él, muy excitado sacó su miembro y me obligó a tomarlo entre mis manos. Ahora sí tenia yo una verga diferente a mi alcance y me produjo sensaciones nuevas el conocer la forma y tamaño de otros miembros, comparándolo con el de mi mi novio. el cual es algo más corto que el de Hector. Su hermoso miembro estaba totalmente rígido, su cabeza dilatada y cubierta de sus flujos. Cuando comencé a acariciarlo a todo lo largo, salieron más gotas de el, mojando mi mano. Su respiración estaba agitada y me dijo que se iba a venir muy pronto. de pronto me bajo la cabeza para que se lo chupara. Le dije que lo haría venir haciéndole una paja subiendo y bajando mi mano a todo lo largo. Se inclinó sobre mí tratando de colocar su verga lo mas cerca contra mi vagina, pero lo incomodo del lugas apenas en contacto contra mis piernas, moviendo frenéticamente mi mano sobre su miembro hasta que él sin poderse contener más, se descargó sobre mis piernas y mi falda, depositando chorros de semen en mis muslos y mi falda untando todo en mis pantys. Me sentí muy exitada al ver la pasión que podía despertar en otros hombres y entendí que resultaba muy placentero gozar otras vergas sintiendo como pulsaban entre mis manos. Hector sacó su pañuelo del bolsillo y con él limpió hasta donde pudo su semen descargado sobre mí. Me pidió que fuéramos a un motel para poderme disfrutar a pleno, pues quería sentir el placer de meterme su verga y sacarme otros múltiples orgasmos, pero yo le dije que ya era tarde y yo tenía compromiso con mi novio de encontrarnos en un bar, por lo cual besándolo en la boca le pedí que me llevara. Me bajé de su auto a poca distancia del bar donde veria a mi novio y entré a buscarlo. Lo encontré en la barra conversando con el barman y tan pronto me vio me abrazó besándome en la boca inquiriendo con su mirada que anécdotas traería para relatarle. Nos sentamos en una mesa apartada y empezó su interrogatorio. Le toqué su miembro sobre los pantalones comprobando que se encontraba duro de la excitación que le producía la expectativa de mi relato. Le pregunté si ese efecto lo producía el sospechar que su mujer había estado gozando con otro. Él muy excitado lo confirmó y metió sus manos entre mis piernas haciéndome abrirlas para examinarme. Cuando sintió la humedad en mis pantys estaba ya que no se podía contener. Me preguntó qué traía untado sobre mis interiores y le respondí pidiéndole que probara. Mi novio colocó su mano sobre mi vagina desplazando mis pantys, sintiendo mis flujos como escurrían y lo untada que estaba de semen alrededor de mi vagina y sobre los pantys. Probó el sabor diciendo que sospechaba que eso era esperma de hector. A mi confirmación comenzó mi novio a masturbarme metiendo dos dedos en mi y chupando con frecuencia su mano untada. Rápidamente pidió su cuenta y nos fuimos a un motel donde le relaté todos los detalles mientras él chupaba mi vagina y mis muslos antes de penetrarme produciéndome el segundo orgasmo del día. La pasión desarrollada en esta sesión de sexo fue la más intensa que jamás habíamos tenido, pues mientras él gozaba clavándome, yo pensaba en la verga de Hector. imaginando que era él quien me gozaba.

luego de terminar nuestra sesión de sexo esa noche. mí me preocupaba que mi novio llegara a pensar que yo era una puta y sintiera deseos de terminar conmigo. Le respondí que yo lo quería mucho, que nuestra relación sexual era fabulosa, que yo no tenía ninguna razón para involucrarme sentimentalmente con nadie diferente a el etc., etc., pero que si él quería, yo suspendería mis aventuras con Hector. Mi novio me respndio que queria que al dia siguiente me fuera con hector a coger a un motel.

La mañana siguiente lo primero que hice fue llamar a hector, no no desaproveche la ocasión cuando de coger con hector ya que tiene una buena verga y con la colaboración de mi novio, hector me avisó a mi celular que no tardaba en llegar. Le informé a mi novio quien inmediatamente me dijo que al terminar le llamara para contarle los detalles. nuevamente me pidió que me arreglara muy sexy, escogiendo para la ocasión ropa interior muy atrevida y transparente con pantys tipo tanga he hilo, falda muy corta de color verde manzana y blusa blanca escotada. me pidio usar su perfume favorito, colocando unas gotas entre mis piernas para que cuando hector me las abriera y metiera su cabeza entre ellas, disfrutara mis fragancias mezcladas con el exquisito perfume. Mientras me vestía me decia que quería que fuera bien caliente y preparada para que me dieran verga tan pronto llegara al hotel. Me pidió que no fuera a lavarme la vagina luego de que me cogieram pues como ya conté, ese es su privilegio para hacerlo con su lengua chupándome los jugos mezclados. Salí a las 11 a.m., hector me recogio en el mismo lugar del dia anterior y Tan pronto lleguamos al motel el chico que atiende me observaba de manera insistente, al sentir su mirada me agache y entre rapido, pues sentia riesgo de que el chico me conociera o tal vez encontrara algun conocido, y mi novio a pesar de lo cabrón que es, me pidio que sea discreta. pues como maestra tengo una imagen formal y un prestigio que cuidar. Cuando hector abrió la puerta de la habitacion, se desbordó en piropos sobre mi apariencia e inmediatamente me tomó en sus brazos besándome apasionadamente. y me dijo que tenía unas ganas locas de meterme la verga y hacerme gozar como una puta en celo. le dije que yo también estaba muy caliente pues mi novio no me daba suficiente verga (lo cual es mentira pues el cabrón me monta todos los dias de la semana), Nos sentamos frente a frente en sillones cómodos de la salita de la alcoba. Mirándolo a los ojos, separé mis piernas para que mirara mis ropa interior transparentes, lo cual lo puso a mil intentando lanzarse sobre mí. Crucé mis piernas permitiendo que mi falda quedara bien arriba exponiendo todos mis muslos y empecé a morbosear diciéndole que más adelante le iba a chupar su verga para que se le pusiera muy grande y dura antes de que me penetrara con ella. hector se sacó la verga, mostrando que ya estaba más que lista para clavarme con ella. Le pedí que se acariciara de arriba abajo mostrándome la rica verga que me haría gozar. Me abrí la blusa sacando los senos del brasiere y me pellisque los pezónes para excitarlo más. mi excitación con tanto morboseo ya resultaba incontrolable y le pedí que se acercara. Se puso de pié a mi lado, dejando su verga al alcance de mi boca. Me introduje su miembro hasta donde pude sin llegar a sentir arcadas y le di una buena chupada mientras él acariciaba mis tetas. No pudiendo contenerme por más tiempo, le pedí que me clavara de una vez y tirándome boca arriba en la cama le abrí las piernas para que me montara. pero primero se lanzó sobre mi vagina a lamerla apasionadamente deslizando a un lado el panty. Me giré para quedar en un 69 y durante algunos minutos nos dedicamos a darnos placer mutuamente. Tuve mi primer orgasmo, pero en plenas oleadas de placer interrumpió su chupada para montarse sobre mí y clavarme a fondo su enorme verga. Mi orgasmo continuado me arrancó gemidos de lujuria mientras me daba a fondo haciéndome gritar cuando su verga trataba de entrar directamente a mi útero. No tardó en venirse con violentos bombeos, depositando sus chorros de semen dentro de mí. Descansamos abrazados unos minutos recuperando el aliento. Nos sentamos nuevamente y me pidió que me desvistiera del todo mientras él hacía lo mismo, pues en nuestro afán por gozar no nos habíamos tomado el tiempo para desvestirnos. abrí bien mis piernas tomando con mis manos mi vagina para abrirme y mostrarle como escurría su semen sobre el sillón. No pasó ni 10 minutos y hector estaba de nuevo con la verga tiesa pidiéndome que me dejara montar como una perra en cuatro patas. Me agaché sobre el tapete elevando mis nalgas. hector intentó metérmelo por el culo, pero me negué rotundamente, pues la única vez que lo hice con mi novio me dolió mucho. Sin embargo, le permití que lo arrimara a mi culo refregándolo contra mi el sin penetrarme. Él alternaba pasando su verga por mi vagina y por mi culo. En posición de perra en la que me encontraba, podía ver desde abajo como sobresalía su verga cuando la pasaba por mi clítoris. Mis gemidos se hicieron audibles y le pedí que me penetrara de nuevo mi vagina. Me ensartó a fondo desde atrás montándome como una perra hasta sacarme un nuevo orgasmo, el continuo cogiendome mas duró por varios minutos, pues él se demoró un poco más que la primera vez para venirse. yo ya me encontraba cansada de tanta verga que me había dado y le dije que me tenía que ir para que mi novio no sospechara nada.

al dejarme hector llame a mi novio y quedamos de vernos nuevamente en el mismo motel al que hector me llevo, al volver a pasar por la oficina el chicho nuevamente me miro insistente y sonrio, imagino que pensando que era una prostituta, al entrar a la habitacion mi novio muebamente me tumbo en la cama y comenzo a examinarme, abrio mis piernas y a tocar mivagina con mis pantes totalmente mojadas de mis jugos y el espema de hector que aun escurria de ella, mi novio metio dos dedos dentro de mi vagina y comenzo a masturbarme mientras me con su boca tomaba todos los fluidos que escurrian de mi vagina. mi novio nuevamente me puso en 4 como perra y me clavo su verga como nunca antes me habia cogido sentia su verga totalmente dura y sus embestidas me hacian gritar de placer, asi estuvo cerca de media hora hasta que se vino dentro de mi vagina, mientras se dejo caer sobre de mi, duramos unos 10 minutos en esa posicion el en mi espalda y su verga dentro de mi hasta que perdio su duresa y al salir de mi vagina tambien toda su leche termino mojando la cama.

yo aun seguia muy exitada por lo que habia echo, nunca crei coger con 2 hombres diferentes en un dia, cuando mi novio por fin se recupero , me convencio prometer que serguiria cogiendo con otros yo totalmente exitada acepte, y acordamos que el escogeria un hombre diferente en cada ocacion, comenzando por sus amigos sus compañeros del trabajo porque a diferencia de mi el trabajaba en 2 escuelas. apartir de ese dia comence a cojer con un hombre diferente cada fin de semana y posteriormente tuve experiencias de sexo en grupo por distintas cinrcunstancias que ya conocen

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