Mi primer gangbang con 20 hombres

Written by , on 2020-06-12, genre orgías

Hola a todos otra vez. escribo nuevamente para contarles una de las experiencias sexuales más fuertes que he tenido.

Para los que todavía no me conocen me llamo virginia, soy una mujer de 38 años. Lo que más me gusta en la vida es el sexo y si es en grupo, aun mejor. Desde que lo descubrí me encanta coger con un buen grupo de chicos.

La historia fue hace unos años aproximadamente cuando tenia 24 años, antes de salir de vacaciones de año nuevo. mi jefe me había citado después de entregar a mis alumnos, es el dueño y director de la escuela donde trabajo, con el que estuve en el trio con su amigo. y aunque no éramos empleada y jefe solamente , habíamos cogido bastantes veces juntos.

No lo había visto desde una semana antes, y cuando llegué a su oficina, empecé a esplicarle cómo estaba el trabajo con mi grupo y todo eso. Se notaba que no me prestaba demasiada atención; parecía como si estuviese pensando en otras cosas. Estaba sin duda nervioso y comprendí que quería decirme algo.

Lo vi dudoso un poco al principio, pero ante mi insistencia empezó a contarme poco a poco. Empezó diciéndome:

-¿Sabes, vicky? Es que lo del trio con mi amigo estuvo genial,y la verdad le he estado dando vueltas a una cosa una y otra vez y...

-digame maestro, si estubo muy bien nuestro encuentro.pero digame lo que quiera. –respondí yo.

-Pues, verás. Los dos sabemos que eres una mujer a la que le gusta bastante el sexo y que no tienes ningún prejuicio en ese aspecto. el fin de semana pasado he estado hablando con unos conocidos sobre hacer orgías y todas esas cosas. Ellos están deseando organizar una, pero ya sabes que la mayoría de las mujeres son bastante cerradas en este tema y si les propones algo así y piensan que estás enfermo o que eres un pervertido. Mis amigos piensan que no hay ninguna mujer que esté dispuesta a coger por 20 hombres a la vez, y yo les he jurado que conocía a una maestra que sí estadria dispuesta a hacerlo.

-Y claro, ¿estaba pensando en mí, verdad? –le dije yo con una sonrisa en la boca.

-Pues sí la verdad. No te ofendas. No lo tomes como que te estoy ofreciendo, sino no quieres o no puedes. Para ellos y par a mi eso es una fantasia muy grande. Yo creo que tienes una madurez muy superior a cualquier mujer que conozca e incluso mujeres mayores que tú, y por eso eres tan especial. Además podrías ganarte un buen dinero.

-¿Dinero, de qué habla? –dije yo interesándome mucho más por el tema al hablarme de dinero.

-Mira, el plan sería el siguiente: ya sabes que tengo una casa que está vacía casi todo el año. La idea es ir allí mis 19 amigos, tú y yo cuando termines de trabajar y pasar la noche cogiendo contigo y tener sexo a tope. Ya lo hemos hablado y estamos dispuestos a darte 1500 pesos cada uno , con lo que un fin de semana ganarías 30 mil pesos: lo de varios meses de tu sueldo

-en serio?, esta bromeando?

-Lo digo completamente en serio, vicky. Sólo falta que aceptes. Puedes pensarlo. Todo sería seguro. Iríamos todos a hacernos análisis para que veas que están sanos y que no hay ningún problema. Si aceptas el viernes por la tarde antes de salir de trabajar, tendrás los resultados de todos y el dinero en tus manos . Eso sí, tendrás que estar a nuestra entera disposición desde el viernes al salir de trabajar hasta dejarnos satisfechos. En ese tiempo Serás nuestra esclava sexual, por así decirlo. El sabado despues de complacernos serás completamente libre. te espero mañana aqui en mi oficina para saber tu respuesta. Si no vienes daré por entendido que no aceptas. Hasta mañana, pues.

Y al acabar de decir esto, me invito a salir de su oficina y me dejó con una cara de sorpresa que debía ser un poema.

Estuve toda la tarde dándole vueltas al asunto y por la noche no pude pegar ojo pensando en ello. una noche encerrada en una casa con veinte hombres dispuestos a hacer conmigo todo tipo de guarradas. Estaba claro que era muy arriesgado. estaba segura que podia hacerlo en el el tiempo qeu querian que fuera su puta. por otro lado eran 30 mil pesos: eso es bastante dinero.

Al otro día fui para la oficina de mi jefe. el maestro joel estaba sentado en su escritorio y al verme entrar se le pusieron los ojos como platos y se noto una lijera sonrisa.

Sin ni siquiera saludarlo, me senté frente a el y con un gesto serio le dije simplemente:

-Acepto, sere su puta.

Aunque intentaba disimularlo, se le notaba que le había dado una alegría de las grandes. Me dijo que el viernes por la mañana tendría el dinero sobre mi escritorio cuando llegara a trabajar y que pasaría ese mismo al entregar al ultimo de mis alumnos me estaria esperando en el coche a la puerta de la escuela y que en ese momento me traería los análisis de todos los que participarían en la orgía.

Era lunes y toda la semana estuve muy nerviosa pensando en el lío en el que me había metido. Pero en ningún momento se me pasó por la cabeza volverme atrás, y es que 30 mil pesos no eran poco dinero.

Por fin llegó el viernes. Por la mañana fui a dar clase como todos los días, y al llegar estaba el sobre con los 30 mil sobre mi escritorio, Ya no había marcha atrás.

unos dias antes le habia dicho a mi marido que iria a una reunion a la casa de una amiga , compañera mia del trabajo y mejor amiga y que estarian varias compañeras. le asegure que regresaria el sabado temprano, No me puso ningúna objeción. La verdad que para esas cosas mi marido es muy confiado. No se podría nunca imaginar la barbaridad que iba a hacer su santa esposa. solamente me dijo que no tomara mucho

al entregara al ultimo de mis alumnos el maestro joel estaba esperándome en su coche. Me subí en él y se puso en camino hacia la casa. Apenas habló en todo el camino. Tan sólo me enseñó los análisis que se habían hecho, y los ojeé por encima para comprobar que estaba todo en orden.

a las 4:30 aproximada mente llegamos a la casa. La verdad es que estaba cerca de la escuela, pero totalmente solitaria, era una casa muy grande y estaba totalmente vacia por lo que por mucho ruido que hicieramos era imposible que escuchara alguien lo que ocurria dentro. Además, la calle y la colonia eran muy tranquilas y muy poco transitadas

lo amigos de mi jefe ya estaban allí desdeunas horas antes, según me dijo el maestro joel. Al entrar estaban todos en la sala bebiendo cervezas y mirando una porno.

-Ey, les presento a la gran maestra Virginia Lujan. La más puta de mis profesoras.

Todos empezaron a mirarme de arriba abajo de una manera muy obscena y diciéndome todo tipo de barbaridades, tales como: "ey, puta, te vamos a reventar. Vamos a cogerte hasta que te desmayes. Vas a tragar más leche que una ordeñadora..."

El maestro joel tomó la palabra:

- no perdamos más el tiempo, todos sin ropa.

Un gran murmullo inundó el cuarto cuando todos empezaron a quitarse la ropa.

En un instante un gran bosque de vergas se abrió ante mis ojos. Algunas estaban todavía flácidas, la mayoría ya totalmente tiesas como palos.

Luego mi jefe me dijo que yo también debía desnudarme . Sólo dejó que me quedase con unas zapatillas altas que había traído. El también se desnudó y con toda la ropa que nos habíamos quitado hizo un montón y la metío en un pequeño mueble que había en la cocina, junto con las cosas que había traído yo, cerrándolo con llave.

-Hasta mañana al medio dia no te hace falta nada –dijo el maestro joel-, en la cocina hay suficiente comida y cervezas, pero sólo podrás comer cuando te dejemos. También podrás bañarte al terminar, . No necesitas nada más. Las puertas de la calle esta cerradas y el teléfono desconectado. No es que no me fíe de ti, pero comprende que podrías tener tentaciones de irte, y nosotros hemos pagado 30 mil pesos . Recuerda que a partir de ahora no tienes libertad hasta el mañana al medio dia, somos tus dueños. Espero que disfrutes como nosotros pensamos hacerlo. Que empiece la fiesta.

Nada más termino su discursito, todos sus amigos se abalanzaron sobre mí como fieras. A pesar de que tenían todo el fin de semana por delante parecía que no querían perder ni un segundo de disfrute.

Allí me encontraba yo, totalmente desnuda ante veinte machos en celo, encerrada en una casa durante dos días e incomunicada con el mundo exterior.

En aquel amplio cuarto empezaron los manoseos. La casa era grande, la sala en que estábamos era muy amplia. Aparte de ésta, había un pequeño pasillo a la entrada, la cocina, el cuarto de baño y tres habitaciones arriba. Lo primero que pensé era cómo íbamos a dormir allí 21 personas, aunque me di cuenta enseguida que los chicos no pensaban en dormir precisamente.

El principio fue bastante caótico. Todos querían tocarme y besarme, pero obviamente eran demasiados. Estaban muy excitados, porque probablemente llevaban mucho tiempo esperando que llegase aquel instante. Los más afortunados lograban tocarme las tetas y el culo lamerme alguna parte de mi cuerpo, mientras los demás trataban de llegar hasta mí a base de codazos y empujones.

Visto el descontrol que había, mi jefe decidió poner orden en el gallinero y tomo una libreta y un lapiz y empezó a escribir números. Hizo un trocito de papel con cada número y los puso boca abajo encima de la mesa, invitando a todos a que tomaran su numero de "rifa". El número uno fue un tal Luis, un tipo alto y guapo, con una verga bastante decente. El trato era que me cogieran por orden de numeración. A quién le tocara el turno podía hacer lo que quisiera conmigo hasta venirse, mientras los demás debían esperar. Aunque hubo alguna protesta (sobre todo de los chicos con los números más altos), al final mi jefe impuso su autoridad.

El tal Luis no se andaba con juegos. Me hizo ponerme de espaldas a él y doblar el cuerpo, apoyándolo sobre la mesa (era una mesa alta y grande, que tan sólo tenía un centro de flores artificiales en el medio) y de un solo golpe me clavo la verga hasta el fondo de mi vagina. La embestida fue brutal y mi cuerpo se estremeció por el dolor, pues todavía no estaba nada lubricada. Pero el muy a****l no tuvo compasión, y sus embestidas fueron cada vez más fuertes. Mi chochito se fue poco a poco habituando a la cogida y la verdad es que al cabo de un rato estaba disfrutando como una cerda. me cogia con una violencia terrible, con lo que no tardó mucho en venirse, inundando mi vagina con unos tremendos chorros de leche.

Al acabar , me incorporé y me di la vuelta, intentando relajarme un rato, pero enseguida se acercó un chico pequeño y moreno agitando un papel en la mano con el número 2. También estaba excitadísimo y me agarró del pelo y me puso de rodillas, diciendo:

-mamame la verga, pedazo de puta.

Y acto seguido me metió pu pito hasta el fondo de la garganta. La verdad es que más que haciéndole yo una mamada , lo que estaba es él cogiendomela boca, pues tenía mi pelo agarrado con sus dos manos y me movía la cabeza adelante y atrás para que su polla entrase y saliese de mi boca. No pasaran ni dos minutos cuando sacó su verga y agarrándola con fuerza con su mano derecha, lo empezó a menear delante de mi cara, que recibió sus terribles descargas, que me dejaron la cara y la comisura de los labios empapados.

Los otros también fueron pasando por mi, hasta llegar al número veinte. ninguno de ellos se conformo con que se la mamase y luego correrse en mi boca, todos me cogieron como quisieron, después de ser cogida por todos ya empezaba a estar adolorida, ¡y la fiesta no había hecho más que empezar!

Al acabar esta primera ronda eran las dos de la mad**gada. De la hora sólo podíamos enterarnos a través de un reloj de pared que estaba en la sala. Yo ya había tragado bastante semen y tenía la cara embarrada y el culo adolorido.

Los chicos, después de haber descargado a gusto sobre mí ya se habían tranquilizado más y se acomodaban en los sillones viendo la tele, fumando y bebiendo. Sin embargo, los primeros en follarme ya me estaban mirando con interés otra vez, pues ya había pasado bastante tiempo desde que se corrieron. Aproveché que no tenía a ninguno encima para ir al baño a lavarme un poco. Cerré la puerta, pero en ninguna estancia de la casa había llave para impedir que entrasen desde fuera, con lo cual, y en el momento en que me lavaba la cara, dos tipos entraron el cuarto de baño. Uno era Luis, el que había sido el primero en penetrarme, y el otro era también bastante guapo llamado Paco, que había sido el quinto o sexto, según recuerdo.

Cerraron la puerta tras de sí y se pusieron cada uno a un lado mío, pasando sus manos por mis nalgas. Yo hice como si no me enterase de nada y seguí de espaldas, ligeramente inclinada hacia delante , intentando sacar el semen que se me había metido en un ojo. Los toqueteos empezaron a ser cada vez más descarados y con el rabillo del ojo pude ver como Paco tenía la polla tiesa como una estaca. Los dos chavales empezaron a sobarme la rajita , que ante los continuos toqueteos no tardó en humedecerse. Los dedos comenzaron a meterse como flechas en mi coñito y mi calentura llegó a límites casi insoportables. No aguanté más y dije desesperada:

-cojanme de una vez, hijos de puta.

Dicho y hecho. Al oír mis palabras, Paco agarró su verga con una mano y con la otra separó mis nalgas, empezando a meter la puntita de su verga con cuidado, para acto seguido bombear con más fuerza, hasta que el mete-saca se hizo continuo.

Mientras tanto Luis no perdía el tiempo y me manoseaba como un poseido, mientras sus manos estrujaban mis tetas como si quisiera exprimirlas.

Al cabo de un rato fue Luis el que tomo el relevo de su compañero en mi culo, ocupándose Paco de chuparme los pezones. Los dos chicos se turnaban perfectamente para cogerme desde atrás y yo lo estaba disfrutando con ganas. Cada uno no pasaba más de un minuto dentro de mí, y enseguida su compinche tomaba el relevo, con lo que mi culo no estaba desocupado ni un solo instante. Mis gemidos iniciales de placer pronto se convirtieron en auténticos gritos, lo que atrajo la atención de otros dos chicos, que entraron en el baño con la intención de sumarse a la fiesta.

-Esperen ahí –protestó Paco cuando vio que se disponían a entrar-, primero vamos a acabar nosotros con ella y luego se la pasamos.

Hablaban de mí como si fuese mercancía , un simple objeto de placer para ellos, pero eso no me m*****aba, sino que aún me excitaba más.

Al ver que los dos chicos se ponían impacientes, Paco y Luis aumentaron el ritmo de sus bombeos. El primero en correrse fue Paco, lo hizo dentro de mi vagina, que a aquellas alturas ya estaba bien llenita de leche. seguro que de alguno ya me habia quedado embarazada. Luis, por su parte, se empeñó en venirse en mi boca, y tuve que volver a tragar una buena ración de semen. Los dos chicos quedaron cansados, uno sentado en el lavabo y el otro en la taza del baño.

Pero estaba previsto que a mí no me era posible descansar, pues los otros dos entraron y me llevaron en brazos a la sala. Algunos chicos dormían recostados en los tres sofás que había en la sala y otros se habían retirado a las habitaciones, pero los que seguían despiertos sin duda que estaban bien despiertos.

Al verme llegar un grupo de ellos se acercaron y el chico que me sostenía me dejó en el suelo. Enseguida me vi rodeada por unos siete u ocho tipos.

El que me había traído en brazos le dijo al resto:

- tranquilos que ahora me toca a mí. Voy a darle por el culo.

Su frase hizo estremecerme. Habían pasado unas tres horas desde el comienzo de la orgía, A mí me excitaba, pues me encanta el sexo anal, pero también sentía miedo, pues si a todos les daba por hacer lo mismo podían llegar a destrozarme el culo.

me puso a cuatro patas sobre el suelo. Se metió el dedo índice en la boca y lo empezó a meter lentamente en mi culito. Cuando lo tuvo todo dentro, lo sacó y lo volvió a introducir , pero esta vez junto con el corazón. Con los dos dedos metidos ya notaba como mi agujerito se iba dilatando. Los otros siete chicos que contemplaban la escena no se perdían detalle, esperando a que les llegase su turno para disfrutar.

El otro cabrón seguía metiendo sus dedos y ya tenía todos dentro, menos el pulgar.

Al ver que la dilatación ya era importante se decidió a probar con su verga, los otros , le decían que me cogiera de una vez, que estaba deseando que me partiesen el culo, que era una puta barata, y otras lindezas.

Después del trabajito que me había hecho en el culo, no tuvo demasiadas dificultades para introducirme toda su verga. Sus manos apretaban con fuerza mi cintura, mientras su verga golpeaba brutalmente mis intestinos, haciéndome sentir una cascada de sensaciones que me tenían en éxtasis. Al cabo de un rato empezó a aullar como un lobo y , agarrándome aún con más fuerza la cintura, hasta el punto de hacerme verdadero daño, descargó dentro de mí unos buenos chorros de semen. Cuando se levantó con su verga aún dura, los otros le aplaudieron, como si acabaran de asistir a un gran espectáculo. Todos estaban completamente exitados y no tardaron ni diez segundos en volver a llenarme el culo con otra verga. Obviamente la idea de su amigo había sido bien acogida por todos y uno tras otro fueron castigando mi ano con sus vergas, llevándome a un estado de éxtasis difícil de describir.

No tardó en correrse la voz por toda la casa de lo que estaba pasando y a la sodomización se unieron bastante más tipos de los ocho que había en un principio.

Mi culito, mi vagina y mi boca estuvieron recibiedo vergas durante más de seis horas. Los tipos no se cansaban e incluso los que ya sehabian dormido me levantaron a cogerme, y todos volvían a metérmela con más ganas. Les dio una auténtica obsesión por encularme y mis intestinos se fueron llenando de leche hasta un punto tal que ya no daban más de sí, y la leche me salía por mi culo y vagina resbalando por mis piernas y cayendo en el suelo. Menos mal que no había alfombras en la casa. mi jefe las había quitado previendo lo que iba a pasar. A las 11 de la mañana los chicos se tranquilizaron definitivamente y se empezaron a acomodar en cualquier sitio para intentar dormir .

Yo me quedé tirada en el suelo, con una sensación de tener el culo lleno de algodón , o algo así. Las enculadas habían sido terribles y estaba agotada y con un sueño tremendo. el maestro joel se acercó a mí y me llevó en brazos a su habitación. En el suelo había tres sujetos acostados y en la cama dos. Como pudo me hizo un sitio en la cama , quede tumbada allí intentando descansar antes de que mis machos se empezaran a despertar y deseando fuera el medio dia para poder irme a mi casa.

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