A los 11 años me iniciaron II

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Bueno Maritza T me aseguraba que ella a quien queria era a mi, y que el enamorado estaba para pasar el tiempo, pero me daban muchos celos cuando se iba de noche y llegaba después que ya yo estaba dormido.

Hubo un momento en que las cosas cambiaron.

Estuvimos singando cada vez que podiamos. La verdad es que era un chamito tranquilo y nadie me prestaba mucha atencion, y ella me dejaba encaramarme y se ponia muy excitada cuando la bombeaba a veces por 10 minutos (me parecian una eternidad), y se ponia en 4 para que la cogiera desde atras al estilo perrito, aunque no creo que mi verguita fuera una gran vaina, pero parece que se dio cuenta que yo eyaculaba mas cantidad de semen y no quiso que la cogiera, y fue cuando ya se comenzo a acabar la tiradera,

Entonces se dedico solo a mamarme la verga. Yo jugaba afuera y ella llegaba de clases. Se asomaba en una de las ventanas y esa era la señal. Yo subia las escaleras en silencio y ya me estaba esperando en su cuarto desnuda de la cintura para arriba. Nos besábamos divinamente de lengua (siempre sabía a Listerine) me manoseaba la entrepierna y me ponía a mamarle las tetas que las veía enormes y perfumadas. Me encantaba chuparle los pezones -muy oscuros y amplios- y me decía muy bajito que yo era su bebé, que se las mamara duro, para entonces cuando ella estaba bien caliente ponerse a mamarme la pinga que parecia un clavo caliente.

Se ponia aceite mennen en la mano y me pajeaba poco a poco. Mamando y pajeando hasta que me estaba viniendo. Veía la pinga con curiosidad y me veía a mi muy seria, me besaba en la boca y a mamar otra vez.

Chupando y un beso de lengua. Y a mamar, hasta que se me salía la leche, y me cubría la boca con la mano; que eyaculo y sigue mamándome y con la pinga en la boca y saliéndome la leche, se sonríe.... Se traga el semen (que era bastante para un carajito de 11 o 12 años), se pasa la mano por la boca, me deja que juegue con sus tetonas y que se viste y me manda para afuera otra vez.

Me encantaba que se ponía una banda de pelo marrón que casi se le desaparecía entre el cabello muy negro.

En una de esas jugueteadas, mira que quiero meterle la pinga en la totona, pero me dice tajantemente que no mas cogidas por la cuca, que si quiero la puedo coger por el culo. Pero no mas por delante. Después me explicó que con esa lechita podía quedar en estado. Te juro que no sabia que era estar en estado, hasta que ella me lo aclaró.

En adelante fueron mamadas y mamadas. Me dijo que porqué no le metía la lengua en la cuca (a mi me daba asco) pero a ella parece que le excitaba mucho.

Las primeras veces se acostaba en la orilla del colchón con la cintura en el borde. Yo me arrodillaba enfrente y comenzaba a lamerle la cuca, que la veía muy peluda, pero los labios eran muy rosados y siempre le sabía a jabón. Es decir, cuando le mamaba el bollo estaba recién lavado.

Ella tenía como convulsiones, y me decía que le mordiera (despacito) un granito que se le salía (depués supe que era el clítoris) a mi me empezó a gustar, y después de un rato subía y bajaba las caderas como teniendo pequeñas convulsiones y me agarraba la cabeza fuertemente entre las piernas hasta que volvía a la normalidad.

Esos eran los mejores 15 minutos de mi dia.

Un tiempo después ya no me dejaba manosearla. Me veía como con culpa. Se fue de la residencia porque se graduó en el Pedagógico y no volví a verla sino en los 80s, cuando ya YO estaba en la UCV.

¿Quieres que te siga contando?

En serio. Todo esto me pasó cuando era un niño.
escrito el
2026-05-28
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