Durmiendo con mi amiga Rosario
escrito el 2024-10-04 tiempo de lectura 1 min
por
Seneca
género
exhibicionismo
cuidado
B+
Mi amiga Rosario me había invitado a pasar el fin de semana en su apartamento de la playa. Eran las diez de la mañana cuando me llamó desde su habitación.
- Pablo, ven, quiero que me des tu opinión.
Fui a su cuarto y estaba desnuda con dos tangas en las manos. Tenía unas tetas pequeñas pero altivas y el coño depilado. Inmediatamente tuve una erección.
- Qué tanga te gusta más? El blanco o el negro?
- El blanco.
- Vale me lo pongo y vamos a la playa. Se puso una camiseta y una minifalda y fuimos a la playa.
Llegamos y fuimos a bañarnos. Ya en el agua me abrazó por detrás pegando sus tetas a mi pecho. Me empalmé y ella lo notó.
- Bajate el bañador
y ella se quito el tanga abrazandome y pegandose a mi cuerpo
- Pablo, ven, quiero que me des tu opinión.
Fui a su cuarto y estaba desnuda con dos tangas en las manos. Tenía unas tetas pequeñas pero altivas y el coño depilado. Inmediatamente tuve una erección.
- Qué tanga te gusta más? El blanco o el negro?
- El blanco.
- Vale me lo pongo y vamos a la playa. Se puso una camiseta y una minifalda y fuimos a la playa.
Llegamos y fuimos a bañarnos. Ya en el agua me abrazó por detrás pegando sus tetas a mi pecho. Me empalmé y ella lo notó.
- Bajate el bañador
y ella se quito el tanga abrazandome y pegandose a mi cuerpo
por
Seneca
Seneca
1.8K
visitas
visitas
85
votos
votos
evaluación
2.6
2.6
tu voto
Continuar leyendo cuentos del mismo autor
historia previa
Durmiendo en casa de Rosariosiguiente historia
Tete, perdona