Durmiendo en casa de Rosario
escrito el 2024-10-03 tiempo de lectura 1 min
por
Seneca
género
exhibicionismo
cuidado
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Había ido a Madrid a hacer una entrevista. Mi amiga Rosario me dijo que podía quedarme en su casa para ahorrarme el hotel. Llegué por la noche y después de cenar nos fuimos a acostar.
- Pablo, tenemos que dormir en la misma cama porque no tengo ni sofá.
Nos metimos a su cuarto y Rosario sin cortarse un pelo se quitó la camiseta dejando sus tetas al aire. Eran unas tetas pequeñas pero muy altivas. A continuación se bajó la falda y se quitó las bragas mostrándome su coño depilado.
- Me gusta dormir desnuda, no te importa, verdad?
- Ni, yo también voy a dormir desnudo.
Me desnudé y Rosario ya estaba en la cama. Me acosté a su lado y Rosario me abrazó pegando sus tetas a mi pecho y su coño a mi polla
- Pablo, tenemos que dormir en la misma cama porque no tengo ni sofá.
Nos metimos a su cuarto y Rosario sin cortarse un pelo se quitó la camiseta dejando sus tetas al aire. Eran unas tetas pequeñas pero muy altivas. A continuación se bajó la falda y se quitó las bragas mostrándome su coño depilado.
- Me gusta dormir desnuda, no te importa, verdad?
- Ni, yo también voy a dormir desnudo.
Me desnudé y Rosario ya estaba en la cama. Me acosté a su lado y Rosario me abrazó pegando sus tetas a mi pecho y su coño a mi polla
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