Evaristo, el hermano de mi abuela

Written by , on 2019-09-14, genre gay

Después de la tarde con mi tía Jesusa llegue a casa exhausto, no sé si fue por el sexo ó por haberme enfrentado a mi tía y haberle hablado de esa forma, cuando llegué a casa me esperaba mi abuela preocupada, cuando me vió la cara supo que había ido bien y se tranquilizó, y cuando le dije como me había enfrentado a ella se quedó de piedra y cuando ya le dije que tendría un día sexo con ella y otro con mi tía se le volvió a poner una sonrisa de oreja a oreja. Así pasamos un par de semenas un día con una y otro con la otra, al principio sólo por las tardes pero después me pedían las dos por la mañana y por la tarde, fue fantástico, agotador pero fantástico. Cerca de acabar agosto, estábamos comiendo y sonó el teléfono, respondió mi abuela, era el tío Evaristo, mi abuela se puso super contenta porque iba a venir de visita, llevábamos 10 años sin verle, según mis padres y mi abuela mi tío era una gran persona, majo, bonachón, generoso y muy simpático, siempre contaba anécdotas muy graciosas, yo no me acordaba apenas de él. Al día siguiente cuando volví de jugar al frontón vi a mis padres colocando una vieja cama de somier de muelles y un colchón doblado en mi habitación, "no se irá a quedar el tío en mi habitación, porque no se queda en el despacho de papá??" ya empezábamos muy mal, mi madre me respondió que mi tío ya tenía 72 años y no iba a estar subiendo y bajando cada vez que quisiera ir al baño, los dos baños de casa estaban arriba. Estaba bastante enfadado, además pensaba que se iba a quedar el fin de semana solo y mi madre me dijo que por lo menos sería una semana y que más me valía ir cambiando mi cara y recibirle bien. Me volvía a marchar de casa con la bicicleta, a la vuelta, 3 horas después ya estaba mi tío en casa, "sube y saluda a tu tío que está deshaciendo la maleta", subí a regañadientes, abrí la puerta y me sorprendió el ritual que estaba haciendo, estaba colocando y besando unas 20 figuras de vírgenes y rosarios en la mesita que separaba las dos camas, era bastante grande, mediría 180 cm y pesaría cerca de los 100kg, pelo canoso en el rodapiés y calvete; le dije hola desde el quicio de la puerta, se giró, sonrió y dijo " pero buenoooo, pero que chico más grande, joder como has cambiado Juanito, pero si estás hecho un hombretón, dale un abrazo a tu tío..." la verdad es que era muy carismático y te hacía reir a nada que dijera, le pregunté que eran todas esas vírgenes y me respondió que él era muy creyente y eso era su pequeño altar, a cada sitio que iba, visitaba la iglesia y si había pues compraba una figurita, a casa sólo había traido sus preferidas. Enseguida se dio cuenta de que estaba un poco enfuruñado y me dijo" siento haberte quitado medio cuarto, pero ya verás como no te voy a m*****ar y además nos lo vamos a pasar muy bien, y para que veas, como ya tienes 15 años ya te puedo regalar esto..." era un paquete estrecho envuelto en papel de regalo, lo abro y era.... una revista porno... me quedé con los ojos como platos..."me imagino que a tu edad has visto alguna teta en la tele, pero esto es mucho mejor jejeje" mientras se reía puso una mirada pícara y se mordía el labio inferior, "ahora guárdala bien que no la vean tus padres y ya la veremos otro día...", yo me quedé sin palabras...Ese mismo día salimos todos a tomar algo por el pueblo y a cenar fuera para celebrarlo, vino también mi tía Jesusa cosa que sorprendió a todos porque odiaba todo tipo de acontecimiento social pero algo había cambiado en ella, que será, será... A mi tío le conocían todos en el pueblo y todo el mundo venía a saludarle y a invitarle a un trago, venía gente, marchaba gente, yo me escapé porque eso no me va y le dije a mi madre que nos veríamos en el restaurante. Cuando volví estaban todos sentados y me sorprendió ver al padre Roman sentado con nosotros, era un cura de la edad de mi tío, y se conocían desde niños, no había nadie más en el comedor del restaurante, me senté junto a la pared, enfrente estaba mi tía Jesusa, a su izquierda estaba el padre Román, después mi padre, presidiendo la mesa en la otra punta estaba mi tío, después mi madre, mi abuela, y yo otra vez. Mi tío no paraba de hablar y contar viejas historias concernientes al cura, mi abuela y mi tía, no recuerdo que cenamos pero recuerdo que fue cuando tomé mi primera copa de vino, al principio tenía agua pero enseguida se levantó mi tío y me llenó la copa a mi, a mi abuela y a mi tía, mis padres se opusieron al principio pero cesaron enseguida, a la media copa ya notaba los efectos, mi tía y mi abuela tampoco solían beber pero con un par de brindis se terminaron la primera copa y una segunda, mientras todos reían por las bromas y el vino, a mi tía y a mi abuela les empezó a afectar de otra forma. De repente noto una presión fuerte en el paquete, miro para abajo y era el pie con la media negra de mi tía, no paraba de sobarme, yo que iba en pantalones cortos y que ese día no había tenido sexo me empalmé enseguida, mi abuela se percató enseguida y lejos de decirle a mi tía que parase, se colocó de medio lado tapando el ángulo con la servilleta y con la otra mano me metió la mano por debajo de pantalón y me agarró fuerte estrujándola y empezó a meneármela, no me lo podía creer, pero como todo el mundo estaba mirando a mi tío Evaristo que estaba a la otra punta les dejé,pues entre las caricias en el muslo con el pie de mi tía y mi abuela meneándomela me corrí en 30 segundos, madre mía, como le puse la mano y la manga de la camisa a mi abuela, no me digas como pero mi abuela se limpió con la servilleta, el mantel o yo que sé pero salió muy bien de la situación, cuando mi tía vio como se limpiaba mi abuela, las dos se miraron y empezaron a reírse, todo el mundo se volvió y nos miró y preguntaron que qué pasaba, "nada, un chiste que nos ha contado Juanito", "pues venga, que nos lo cuente a todos", entre los coloretes por el apuro de la paja y el rubor por contar un chiste casi exploto, por fin conté un chiste malííííisimo, pero como era de curas y gays pues se rieron, el padre Roman y mi tío los que más. Viendo que se alargaba el asunto y antes de que mi abuela o mi tía volviesen al asunto me despedí diciendo que estaba cansado por jugar al frontón y que quería acostarme, mi tío me guiñó el ojo pensando, " anda mamón, tu vas a casa a cascartela viendo la revista", y efectivamente fue así aunque no mi hiciese falta motivación porque con el trajín de las dos lobas y tenía estímulo suficiente. Cuando llegaron a casa todos serían las 2 de la mañana, yo estaba dormido, entró mi tío canturreando una canción y me hizo despertar, cuando quise abrir los ojos ya se había puesto el pijama y estaba dando las buenas noches con un beso a todas las vírgenes, cuando me vio despierto me preguntó qué, ya has visto la revista y te has hecho una paja?", yo asentí y el se rió me guiñó un ojo, "muy bien machote", se tumbó, se dio media vuelta y se durmió, menos mal que no roncaba porque la habitación era pequeña y dormía a 30cm de él, nos separaba una pequeña mesita con todo el altar de vírgenes, hacía bastante calor para ser finales de agosto así que me levanté para abrir la puerta para que hiciera corriente pero mi tío se giró y me dijo que la dejase cerrada con el pestillo echado, puff, obedecí y me eché. Unas horas más tarde cuando estaba empezando a amanecer comencé a escuchar un ruido muy extraño, no sabía que era, cada vez el sonido era más rápido, sonaba a muelles saltando, venía de la cama de mi tío, estaba descolocado y ya cuando oí la respiración entrecortada me giré y mya me dí cuenta de que era mi tío haciéndose una paja, él estaba con los ojos cerrados, los labios fruncidos, la sábanas como una tienda de campaña pero moviéndose arriba y abajo como en un terremoto y empezó a correrse pero en silencio y con la boca cerrada, no se porque pero no podía quitarle el ojo de encima, cuando terminó hizo como un gesto de subirse los pantalones, me miró, me guiñó un ojo y se giró para seguir durmiendo; joder, cuando me quise dar cuenta al girarme para dormir, estaba empalmado, la tenía dura como una piedra pero no hice caso a mi picha, me giré y me dormí. Cuando me desperté mi tío ya no estaba en la cama, baje a desayunar y ahí estaban mi tío y mi abuela acabando de desayunar, después de los saludos de buenos días y recoger mi tío se fue a echar lo que llamaba la siesta del guerrero. Como estaba ya bastante salido le propuse a mi abuela echar uno rápido en la cocina mientras mi tío dormía, no coló y además me advirtió de que no volveríamos a hacerlo hasta que se fuese mi tío, bajón instantáneo, pero todavía me quedaba mmi tía Jesusa, pues al ataqueeee. Subí a cambiarme y cuando entré ahí estaba mi tío dándole a la zambomba, aunque me vió no paro y me pidió que cerrase la puerta, cogí mi ropa para ir a cambiarme fuera pero se corrió antes de salir, "tu cuántas pajas te haces al día chaval??" me preguntó, un par de ellas respondí disimulando, "yo a tu edad me hacía más de 6, aunque el que tenía el record era el padre Román, asique imagínate cuantas se hacía el mamón, ahora me hago solo 3 ó 4, por la mañana, en la siesta del guerrero, en la siesta normal y antes de dormir por la noche ", me tengo que ir le dije, cerré la puerta y me fui, empalmado otra vez pero me fui. Llamé a la puerta de mi tía Jesusa con una necesidad terrible, y.... sorpresa, abre mi tío el borracho,"que cojones quieres mocoso?" no está la tía Jesusa? No, ha cogido un tren hacia alicante para ver a tu tío Carlos y pum, portazo en las narices.....y en el alma! Mi tía Jesusa se había marchado a ver a uno de sus hijos. Pasaron un par de días interminables, sin follar, haciéndome pajas en el baño mientras mi tío se las hacía a todas horas en la habitación... menos mal que contaba buenos chistes y era divertido. Un día en la cena mis padres comentaron que tendrían que ir al día siguiente a Palencia a llevar a mi abuela a una revisión de las cataratas y le preguntaron a mi tío que si quería ir, tenían una prueba a las 9 y la consulta era a las 14h asi que estarían toda la mañana, mi tío aceptó, BIEN pensé, por fin la habitación para mi solo. Me fui a la cama pronto, después llegó mi tío, procesión de besos y ya no esperaba a que me durmiese, empezaba a cascársela, pum, pum, pum....respiración entrecortada, jadeo y corrida, no sé donde se limpiaba pero olían las sábanas a marisco que no veas. Por la mañana me desperté y ya eran las 9, pensé, ya se han marchado todos, ¡BIEN!, pero no. De repente escucho el ruido de la cisterna del baño, que raro pensé, me incorporé para ver quien salía del baño. salió mi tío..."Hombre ya te has despertado machote, pero que dormilón eres" y se sentó en el borde de la cama mirando hacia mi. "pensaba que te ibas a Palencia", "sí, pero les he dicho que me dolía la tripa, para una vez que nos íbamos a quedar solos los dos, una mentirijilla no pasa nada, todavía no hemos visto la revista que te regalé, me la enseñas?" me giré para el otro lado levanté el colchón,cogí la revista y se la pasé. Él se acercó más a mi y me dijo que me acercara para verla mejor, " vaya tetas ehhhh, has visto que coño tiene ésta, y mira como se la chupa a éste, joder mira que pedazo polla, está tiesa como un mástil, madre mía se la ha metido hasta el fondo" mientras comenta todo esto veo como se ha metido la otra mano en el pantalón y se la está meneando, le miro a la cara, y veo como se muerde el labio inferior y comienza a jadear, de repente se gira y me dice "estoy muy cachondo, y tú?" no contesto nada, él continua, "tengo que confesarte algo Juanito, desde hace más de 10 años que no se me pone dura", pero si te estás haciendo pajas todo el día.. " me hago varias pajas al día pero desde los 60 años no se me pone dura, me enseñas tú la picha, seguro que la tienes como una piedra" yo no podía articular palabra, entonces dejó la revista a un lado y comenzó a bajar las sábanas hasta los muslos, sin quitar la vista de mi picha dura como una piedra empezó a bajarme los calzoncillos, a medida que se iba descubriendo la polla veía que se le salían los ojos, "puedo tocártela Juanito" y con su mano grande, robusta pero suave me cogió la picha y empezó a apretar más y más fuerte, " vaya herramienta tienes eh mamonazo"siguió meneándola y le sorprendió que no me corriese rápidamente, se lamía los labios como hacía mi tía y mi abuela y supe el paso siguiente... efectivamente, se agachó y empezó a chupármela majestuosamente, estaba clarísimo que no era la primera polla que se comía, joder que gustooo, sabía muy bien como chuparla, como menearla... me corrro, me cooooorrroooooo, me la meneaba a mil por minuto y chupaba el capullo con la lengua de forma brutal, después de no se cuantos días sin follar ni casi cascármela la corrida fue monumental.....a pesar de correrme él siguió menenando, "has aguantado mucho Juanito, me acuerdo la primera mamada que me hicieron y no aguanté ni un segundo, por cierto... fue el padre Román, si, si , el cura" yo estaba con los ojos como platos. Se levantó y se fue a limpiar al baño y me dijo que me fuera a desayunar y a jugar al frontón, yo me senté en la cama pero al ir a levantarme cogí la revista para guardarla, pero en vez de guardarle la empecé a ver página a página y cuando me dí cuenta la había visto entera y ahí estaba mi tío de pie como un armario, "que pasa, quieres otro viaje?" yo asentí, entonces se puso de rodillas, con una mano me tubó para atrás y con la otra me la cogió fuertemente, lengua para arriba y lengua para abajo, para adentro y para afuera... de repente se puso de pie y se bajó los pantalones, tenía una polla enorme, de larga pero también de gorda, "vés, estoy cachondísimo pero no se me levanta no se me pone dura" "joder normal tío, con esa pedazo polla si se llena de sangre te desmayas" y se empezó a reir, sacó un bote de vaselina del bolsillo de la bata, me untó la polla, se subió encima de mi, cogió mi picha y se la metió por el culo, también tuve claro que no era la primera picha que le metían, se movía muy bien pero ver semejante bigardo saltando encima de mí me atemorizaba un poco, él empezó a mastarbarse y la picha creció más aún, él n me pidió que se la menease yo pero finalmente le aparté la mano y se la cogí, fue una sensación bastante extraña, la tenía blanda pero empezó a endurecerse un poco, se la cogí con las dos manos y empecé a apretar fuerte y a menearla rápidamente, noté que se puso bastante dura con el capullo enorme y brillante, el comenzó con los suspiros, yo empecé con los suspiros, ahhhhhhh,ahhhhhhhhhh, me cooooorroooo tío, me coooooooorrrrrrrrroooooo, cuanto más gusto me daba más fuerte apretaba y mas rápido se la meneaba, empezamos a corrernos los dos dando botes y moviendo su picha para todos lados, aquí agradezco a mi tío que me tapara el pecho con la sábana porque si yo pensaba que echaba lefadas grandes la de mi tío fue bestial, el primer chorro le dio a él en la cara, y digo chorro, el 2º solo llego hasta el pecho, cuando ya pensaba que había termiando echó 2 ó3 que casi me dan a mi en la cara, y ya para rematar como yo seguía meneando aunque sin apretar tanto echó unos cuantos que me cayeron en la sábana a la altura de la barriga, " conque hacía 10 años que no se te ponía dura eh mentiroso", mi tío me miró a los ojos y vi que le brillaban y que estaba a punto de llorar, " te juro Juan que era verdad, muchas gracias por lo que acaba de pasar", le respondí, "bueno, nos quedan un par de días para disfrutar no? "no Juan, esta tarde voy a confesarme donde el padre Román y ésta noche me iré...."

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