La Mutación de mi Hijo

Written by , on 2018-07-31, genre incesto

Jamás se me paso que una mujer con estudios superiores cómo yo, además de una profesional con criterio científico, y una educación más bien conservadora, se viera arrastrada por algo cómo lo vivido hace muy poco tiempo.

Soy una afamada uróloga en una ciudad española, que prefiero omitir por discreción, no obstante quiero contarles, la experiencia vivida por mí con mi hijo, a raíz de un problema surgido, hace unos meses atrás.

Tengo un hijo de 18 años Jack, que tuve siendo muy joven con apenas 18 años, fruto de una locura de juventud.

Su padre nos abandono hace dos años, por una aventura con una compañera del hospital donde ambos trabajábamos en USA.

Después de eso decidí venirme con mi hijo Jack a España.

Antes quiero describirles cómo soy físicamente, tengo la piel canela, mido 1,58, nalgona con un culo respingón y prieto, que los hombres y mujeres miran con deseo.

Mi pecho es pequeño, pues gasto una 85 de copa b, de pezones casi negros, lo que hace que se mantenga erguido, como dos piedras, y mí melena es negra por debajo de los hombros.

Jack mide 1,71 es musculoso, fibrado, práctica abdominales, además de natación y tenis, lo que hace que tenga un físico espectacular.

Todo dio comienzo un día al llegar a casa Jack y comentarme, que tenía un problema, pero me lo dijo con la cara roja cómo una granada.

Él es un chico más bien tímido, aunque sé que me mira con deseo, porque le he visto alguna vez, mirar mí culo c8uando paso delante de él, pero es natural que a su edad tenga las hormonas disparadas, y me halaga que un hombre de su edad, me mire cómo él lo hace.

_. Mamá tengo un problema y no sé qué debo hacer...quizá tú pu...edas decirme que hago.

_.Mmm...te veo algo agobiado, sabes que puedes contar con tu mamá, para lo que sea cielo.

_. S...sí es que...bueno, en el vestuario ya sabes, al ducharnos nos vemos todos desnudos, los chicos decimos cosas, nos miramos, y bueno me siento algo raro desde hace dos semanas...algo no va bien mamá.

_. ¿Quieres decir que te preocupa quizá el...tamaño de tu...polla (no sabía porque había utilizado ese término con mi hijo, pero al hacerlo me sentí extraña y excitada, todo a la vez), es eso cariño?

_.M...mamá eh sí, algo parecido sí y no sé si debo pedirte el nombre de un colega tuyo masculino porque sé que eres la mejor en lo tuyo.

_. Si quieres hijo te puedo dar el nombre de algún colega mío de confianza.

Pero dime ¿Qué te ocurre con el tamaño?

_.Bueno ya sabes que los chicos nos medimos, las erecciones y esas cosas, y yo hace un mes era...bueno anormalmente poco desarrollado, para mí edad, y ahora en cuatro semanas, me he desarrollado anormalmente rápido

Al oír a mí hijo me tranquilice y le dije algo cómo:

_.No te preocupes nene, en poco tiempo tendrás la medida que te corresponde, a veces tardáis un poco, pero esos cambios en la pubertad, son naturales y..._.Mamá ¿Cuatro cm. en cuatro semanas?

¿Jack estás seguro de lo que dices, es broma no? Él estaba rojo de vergüenza y con la cabeza gacha.

_.No estoy bromeando mamá, ¿Cómo crees que haga algo así?

Desde luego por su expresión no parecía que estuviera bromeando en absoluto._. Está bien cariño cuéntame que te está pasando_._ Bien hace cuatro semanas mí pene era pequeño para mí edad, apenas media 12 cm. y después de medirnos las erecciones, al mirar a las chicas cuándo entrenan, note que estaba raro, y mí protector me apretaba mucho, así que me he comprado uno más grande.

Hace quince días medí mí erección y hacía 14 cm. me compre un protector nuevo y la semana anterior medí una nueva erección y hace 15,5 cm. mamá. La ropa me viene más estrecha, y no sé. ¿Qué me está pasando mamá?

Esto último mí hijo, me lo dijo, con lagrimas en los ojos, asustado realmente y su expresión me llego al corazón.

Lo abrace fuerte contra mí pecho y le dije: _ .Desde luego hijo no es normal este crecimiento en alguien de tu edad, pero no te preocupes, vamos hacer pruebas y ver que te puede estar pasando, ¿Ok mí amor?_._ Sí mamá, de acuerdo.

Posteriormente los resultados de los análisis dieron resultados absolutamente “normales”, tanto en sangre como su nivel hormonal.

Había llegado la hora de ir a la raíz del problema, y cómo es natural Jack no estaba entusiasmado con la idea, de que le viera desnudo, sobre todo por ser mí hijo, pero esto es natural en cualquier chico de su edad.

Me mostré con una actitud sensata y lógica, y Jack se puso enfrente de mí en el salón, llevaba únicamente un pequeño pantalón de deporte, y una camiseta sin mangas, que me dejaban ver su musculoso cuerpo, fibrado, y me sentí apretando fuerte mis muslos, uno contra otro.

Cuándo note que estaba presionando mí clítoris, mientras observaba a mí hijo, deje de hacerlo.

Alguna vez algún chico cuándo lo he tenido delante, tenía una erección, pero en este caso Jack la tenia flácida, aunque de un grosor y tamaño, nada despreciable.

Su cara se mostraba roja de sentirse avergonzado, y su mirada baja, sus huevos son grandes y velludos, en eso ha salido a mí, parece.

Al observarlo apreté mis muslos de nuevo y para vergüenza mía, note mis pezones duros.

Aclare mí garganta para disimular mí excitación:

_.No puedo medir tu pene, hasta que no tengas una erección, nene.

_.Va a ser difícil mientras tú me estás mirando mamá, solo ocurre cuando pienso en algo muy excitante para mí.

_.Puedes pensar en lo que tú quieras para excitarte, no te de vergüenza hijo.

Él se me quedo mirando y dirigió sus ojos hacia mis pezones erectos, en pocos segundos su polla, estaba erecta, cabeceando hacia el techo del salón.

Tenía una polla hermosa, gruesa y bien formada, algo curvada, con una cabeza gruesa amenazante. Tome las medidas con una cinta métrica flexible que tenía en la mano preparada, escribí: Día 1.Longitud:16 cm. Diámetro: 3,2 cm. Crecimiento desde la semana pasada: medio cm. de longitud y 2 m/m de grosor eso está muy bien.

Le dije este comentario acariciando su erecta polla, de forma profesional quitándole importancia, y sin que lo esperase se corrió encima de mis tetas.

Era algo que no había pensado, y por la cantidad de leche que dejo ir, hacia días que no se corría.

En ese instante él se quedo de color purpura y cómo mareado de la impresión, así que lo deje en el salón y fui a mí habitación a ducharme y cambiarme de ropa y follarme con mí vibrador, hasta que me corrí unas cuantas veces.

Día7. Tuve que arrastrar a Jack hasta el saló, para que me dejara tomarle las medidas: _. Mamá si me pasa algo así otra vez, me muero de la vergüenza, entiéndelo. No quiero volver a tener que pasar por lo mismo _._ Hijo es más natural de lo que tú crees, y les pasa a hombres también, es importante que te tome esas medidas, para saber si te pasa algo realmente.

¿Tengo que desnudarte yo o puedes hacerlo tú mismo, Jack?

Sin responderme me dio la espalda, y se deshizo de la ropa, sonrojándose hasta las orejas, no desaproveche la ocasión para admirar sus músculos, y sus duras nalgas, prietas de tanto ejercicio.

Al darse la vuelta su pene estaba totalmente contraído, y no lo estaba más porque no podía.

_. Jack ¿Cómo crees que voy a poder hacer mi trabajo si no cooperas un poco? _._ Mamá tengo mucha vergüenza y no se va a levantar.

Rápidamente recordé cómo mí hijo me había mirado las tetas, la semana pasada, así que me quite la blusa, y también el sujetador, la reacción de él no se hizo esperar, _. Mamá ¿ Qu...que haces?

_. El otro día vi cómo mirabas mis tetas, al decirte que pensaras en algo sexual cariño, así que estoy segura que tu polla, va a reaccionar ante la visión de mis tetas,

Seguro que verlas te excita más aun, así si te corres también será más fácil limpiarlo.

Su polla rápidamente estaba cabeceando y apuntando al techo, tome las medidas rápidamente apuntándolas: Longitud: 16,5 cm. Diámetro: 3,4 cm. Crecimiento desde la semana pasada: medio cm. de longitud y 2 m/m de grosor.

Era más grande y más gruesa y no poco. Me note con la boca seca, estire la mano y acaricie la erección suavemente. La voz de mí hijo grito:_. Mamá _._No puede ser que cada vez que mido tu pene te corras encima de mí cuerpo. Tenemos que trabajar tu sensibilidad.

¿Qué pasara si mañana te corres antes de que hayamos tomado bien la medida? Puede afectarnos en los datos que tomemos, ¿te parece lógico cariño?

Él lo entendió dándome la razón, con un escueto: Sí mamá._. Bien cielo de acuerdo. En ese momento rodee su gruesa polla con mí mano, mientras hablaba con él, la verdad es que sí quería hacerle una paja a mí hijo.

Empecé a mover la mano hacia atrás y adelante, mientras él jadeaba por encima de mí, me encanto rodear su polla con mí mano, a los pocos segundos vertió toda su leche encima de mis tetas, doloridas, mientras gemía de placer._. Bien cariño eso es le dije.

En esta ocasión no se mareo lo más mínimo.

Marche hacía mí habitación donde me encerré, antes de ducharme lamí todo su semen que había en mis tetas, dejando restos brillantes resecos encima de mí piel, antes de clavar en mí húmedo coño mí vibrador, durante una hora seguida.

En ese instante me di cuenta que la polla de mí joven semental, era ya prácticamente igual de grande que el vibrador, iba a necesitar un vibrador más grande en pocos días, ese fue mi pensamiento. Día 14.Longitud:17 cm. Diámetro: 3,6 cm. Crecimiento desde la última medición: medio cm. de longitud y 2 m/m de grosor.

Para mantener mí promesa, de ayudarlo a disminuir la sensibilidad, de su polla eyaculadora, debí trabajar con Jack cada día, después de la segunda medición, y la verdad es que estaba saliendo muy bien.

Su tamaño si había aumentado en la misma proporción, pero no más, así que de momento tenía ya una buena polla, si seguía creciendo a este ritmo, mi hijo acabaría teniendo la polla de un actor porno.

El padre de Jack recuerdo tenía una polla ridícula de 12 cm. escasos, decididamente el viejo ya se había quedado corto, necesitaba un consolador nuevo.

Hasta ese instante llevaba más de cinco minutos, tirando de su polla hacia arriba y estaba aguantándolo bien, apretando los dientes, así que decidí probar algo nuevo.

Me quite la falda y le mostré que debajo estaba desnuda, enseñándole mí peludo coño negro, y los labios húmedos. Sus ojos se abrieron cómo platos, pero su cuerpo no respondió de inmediato para sorpresa mía, mí cuerpo estaba todo húmedo.

La verdad es que estaba sorprendida del aguante de mí hijo, diez minutos más tarde me pregunte que había hecho mal, para que él. Él gemía suavemente pero ¿Dónde estaba esa erupción sabrosa que yo esperaba?

Frustrada me eche hacia delante y tomé esa polla con la boca, después de la cuarta mamada, grito empujando dentro de mí garganta, soltando un manantial de esperma, que me lleno toda.

Se derramó todo fuera de mí boca, cayendo encima de mis tiesos y duros pezones, cómo una cascada.

Que sabroso era su sabor para mí paladar. Una vez repuesta le dije: _.Te estás poniendo muy fuerte, con el tratamiento de tu sensibilidad cariño, tengo que felicitarte por ello.

Creo que ya no necesitas practicar ningún estimulo más.

La reacción de él fue instantánea:_ .¡No! Mamá tú no vas a dejar de ayudarme, ¿Cierto? Lo miré con calma, pero mí corazón iba a toda velocidad. _. Tú ya puedes retenerte durante mucho tiempo, cariño. Ya podemos parar _._¡¡Yo no quiero parar!! No podía saber que tú lo ibas hacer, durante el día de hoy y...; él se puso rojo como un tomate _. Ya sabes...me entrene. Creo que me volvería loco, si no lo hubieras hecho _.

Pero _. ¿que pasara cuándo nuestro experimento haya terminado?_. Le pregunté con los ojos muy abiertos e inocentes.

_.No quiero que acabe_ dejo ir en un murmullo, bajando la cabeza. Incluso aunque haya acabado, no quiero que acabe.

Tenemos que hablarlo, le dije. Él asintió con la cabeza y dijo_ .¿Puedes seguir ayudándome a ser más fuerte, con lo que acabas de hacerme ahora? Creo que se llama mamada, eso creo sí _._Creo que si podre hacerlo, le dije intentando disimular mí sonrisa.

_. Bien pensado es para un experimento científico

Día 28. Longitud: 18,5 cm. Diámetro: 4cm. Crecimiento desde el último día: 1,5 cm. de longitud. y 4m/m de grosor. El crecimiento de la polla de Jack era de 0,5 cm. por semana, no parece mucho, pero a ese ritmo en pocas semanas su pene podía llegar a medir más de 25 cm. mi hijo tendría una polla monstruosa.

¿Cómo va un chico tan joven poder manejar una polla así y que seguía creciendo? Su diámetro ya era bastante bueno, y no deje de pensar si mi hijo, sería realmente un mutante, pero no me parecía que eso fuera posible.

Su diámetro pareció que no sería al final nada monstruoso. Necesitaba un consolador nuevo, pensé en un pensamiento que me dio vértigo. Me había acostumbrado a sacarle mí ración diaria de proteína a mí joven Jack, pero no era la única, que se había acostumbrado, a él esa sensación también le encantaba.

Yo consigo que se corra muy bien, pero cada día me cuesta un mayor esfuerzo, debido al grosor de su polla, mis mandíbulas se resienten.

Era el momento de probar algo nuevo, decididamente. En estos momentos los dos empezamos las sesiones desnudos del todo. Mire mí entrepierna que estaba toda brillante, de mis jugos y que sabía que mi hijo, estaba comiéndome con sus ojos desencajados con gran placer, después agarre su gruesa polla.

Mire hacia él y sonreía sin sonrojarse ya, mientras pensé, que ya no me importaba que supiera, lo mucho que Jack me calentaba.

Me eche hacia delante y le di un beso, en la gruesa cabeza de su verga, mire a sus ojos y él creyó adivinar lo que iba a suceder, pero no lo sabía.

Deslice mis labios por todo el largo de su polla, llenándola de saliva hasta que el duro tronco, goteaba gotas de saliva por toda su longitud, metiendo toda la verga, hasta el fondo de mí garganta, rozando con mí nariz, su negra pelambrera.

Deje toda la verga resbaladiza de saliva, y en volviéndola con mis tetas le dije:¡¡Folla mis tetas!! Se lo dije gimiendo de pura lujuria, él me miro con los ojos salido, y todo sonrojado exclamó:_. Oh sí que bueno, nunca había pensado en eso_. Empecé a subir y bajar despacio, para excitar la dura verga, _. Hay cuatro maneras de hacer el amor a una mujer...__ empecé a decirle, momento en que empujo duro su polla contra la canal de mis tetas, le roce la polla con los pezones. _ y hasta ahora tú has experimentado dos. ¿Puedes adivinar las otras dos? Mi respiración se hizo más agitada por momentos, debido a las fuertes sensaciones que estaba sintiendo, al estar mis tetas conectadas directamente con mí coño(o al tabú que estaba disfrutando).Sentía mí coño babeando de placer.

Agache la cabeza y lamí el hinchado y grueso glande, que apareció entre mis tetas, él con cara de placer respondió:_ el coño _ ._ coño desde luego_ asentí _ y ...Y el ano¿?._.Asentí nuevamente con la cabeza._ ¿De verdad mamá?_._ De verdad hijo. Le dije en un susurro cargado de lujuria y morbo.

El acelero las embestidas hasta que de repente, me dio un gran chorro de su hirviente y espesa leche, directamente en mí boca abierta, que no pude tragar toda, cayéndome toda espesa y caliente por encima y a través de mis tetas. Sostuve su polla entre mis tetas, apretando muy fuerte y pellizcando mis pezones, frotando mis muslos entre sí, hasta que me llego un orgasmo como una descarga, chorreando mí coño, jadeando i gimiendo de placer, mientras me mojaba de semen con una nueva descarga, tan caliente y espeso como la primera corrida.

Después de dejar de jadear mí hijo se me acerco y me dijo: _. ¿Así que nosotros vamos a entrenar con los otros métodos más tarde?_. Se pregunto. _. Bueno tú aun tienes que aprender a controlar tu problema de eyaculación precoz_. yo temblaba ante mí propia respuesta.

Su repentina sonrisa, fue cómo ver salir el sol detrás de una gran nube negra, y yo disfrute ese resplandor con él

Día 50.Longitud:19,5 cm. Diametro: 4,5 cm. Crecimiento desde el último día: 1 cm. de longitud. y 0,5 cm. de grosor.

El nene me estaba matando, durante los últimos 7 días, empalándome tanto mis tetas como mí boca, por lo menos una vez en cada sitio, cada día.

Por lo que parece mí hijo descubrió, que es capaz de correrse varias veces en un día, sin perder ni la erección, ni la cantidad de semen en cada corrida suya.

Desde luego comía cómo dos hombres adultos para poder tener la energía necesaria, no me extrañaba que tuviera ese apetito.

Tenía mí boca dolorida, después de hacerle a mí hijo, la garganta profunda cada día durante una hora sin parar.

Yo lo disfrutaba desde luego y mucho. Así que había llegado el momento de la siguiente etapa de resistencia de mí pequeño hijo, primero la formación vaginal y luego el entrenamiento anal. Mientras pensaba en esto, temblaba de puro placer, sin saber si sería capaz de satisfacer a mí hijo.

Una nueva idea me estaba rondando la mente.

Después de varios días entrenar a mí hijo, con su problema con la eyaculación precoz, no estaba más dispuesta a seguir con el dolor de mandíbulas. Jack aun así lo intento de nuevo, no entendiendo mí negativa.

_.No Jack debemos buscar otras “soluciones”, para ayudarte con tu sensibilidad. Él quedo con cara triste, así que le dije: _. Es el momento de empezar el nuevo entrenamiento, ¿lo recuerdas cariño?_, mientras le decía esto, note cómo mí coño se humedecía de deseo, mojándose mis labios y mí espesa pelambrera.

La lujuria en el aire, hacia que respirase con dificultad, Jack me comía las tetas, con sus salidos ojos, deteniéndose en mis duros pezones, tiesos como pequeñas rocas.

Mí mirada se fijo en el enorme bulto que se marcaba en su pequeño pantalón de deporte, a la vez mis manos levantaron la minifalda, lo justo para enseñarle a mí pequeño, que no llevaba bragas, dejándole ver mí unos cuantos pelos de mí pelambrera toda húmeda.

Al darme la vuelta mí pequeño se acerco a mí, frotando su dura verga contra mis nalgas, haciéndome sentir el deseo de iniciar el nuevo método, cogiéndome fuerte de las caderas, aprieto fuerte mí culo contra la dura barra y noto como la cabeza de su verga, fuera de su encierro, presiona contra mis muslos y los labios húmedos de mí vulva, queriendo entrar en ella.

Separo los muslos y bajando la cabeza, veo aparecer la barra de carne entre mí pelambrera húmeda, presionando mis salidos labios hacia los lados, abriéndome más el coño de una manera lujuriosa y obscena, arrancándome un gemido cargado de lujuria:_.¡¡JACKKK...!!

Con una mano mí pequeño me ha sacado las tetas fuera de la blusa, pellizcándome fuerte los pezones, haciendo que mí coño, se inunde de jugos, mojando la barra de carne caliente, que tiene mis labios separados y más hinchados a cada momento.

Una de mis manos aprieta la dura verga contra los labios, para sentir más cómo los fricciona y los abre con cada embestida, mientras con la otra atraigo a mí hijo cogiéndolo por la nuca, mí respiración está agitada, notando mí corazón acelerado al máximo. Las manos de Jack amasan mis tetas, retorciéndome los pezones, hasta hacerme sollozar de placer, gemir de manera morbosa y sucia,

Su aliento me abrasa, lame mí oreja mordiéndola, deja escapar una queja llena de placer y lujuria, por cómo froto su polla contra mis abiertos labios, mientras no deja de embestirlos lentamente, empapándolos de jugos a cada nueva fricción:_.¡¡MAMÁÁÁ...OOOH!! _._ AAAH..SÍ MIS...AY PEZONES...OH NENE, SÍ ASÍ, CÓMO ME CALIENTAS...AH MÁS JACK...OH QUE NENE TAN SUCIO ERES...NO PARES...¡¡JACKKK!!.

Llevo a mí hijo hasta el amplio sofá, sin sacar su polla entre mis mulos, manteniéndola fuerte contra los húmedos labios de mí coño. Él no suelta mis tetas, los pezones me duelen de lo duros que están. Me recuesto en el sofá y me quita la falda, levantándome las piernas obscenamente, apoyando mis pies en el borde del sofá.

Se acerca a mis pezones y los toma entre sus labios, chupándolos cómo un bebe intensamente, el coño babea más jugos como una cascada, mí perverso nene acaricia los húmedos labios introduciendo un dedo perversamente, acaricio su nuca aprisionando su boca contra mis pezones, que muerde morbosamente con vicio entre sus dientes, torturándolos con su hábil lengua.

No puedo silenciar la lujuria y el placer que me provoca mí hijo, hablándole muy sucio para provocarle más lujuria y excitarlo, para que sepa lo caliente, que ha puesto a su mamá:_.AAAH ¡¡JACK!! OH HIJO, ESO ES ....AAAH AAAH, TU DEDO OH, COMO FOLLAS MÍ COÑO NENE....MMM, MUERDE LOS PEZONES DE MAMÁ ASÍ CARIÑO, OOOH SÍ CÓMO CUÁNDO ERAS PEQUEÑO CARIÑO....AAAH SÍ, METE MÁS TU DEDO, TODO ....AH, AH. QUE PLACER ME DAS, OOOH MUERDE MIS TETAS SÍ HIJO...ME CORRO ¡¡JACK!! MOJO TU SUCIO DEDO....OH OOOH SI..YAAA , ME CORRO NENE....AAAH.

Mí coño se inundo de jugos cómo nunca lo había hecho antes, aprisionando el dedo de mí hijo con fuerza, friccionándolo Jack más intensamente, con su cara algo sonrojada, hasta que deje de gemir y sollozar de placer.

Mí mano no soltó en ningún momento su cabeza contra mis tetas, que no paro de morder con vicio, poniéndome los pezones duros, como jamás los he tenido.

Con la otra mano frote la polla de mí nene, que estaba dura como una barra, con su gruesa cabeza morada amenazándome, dejando escapar alguna gota de líquido. _. Jack le dije, ahora vamos a empezar el nuevo método, ¿preparado cariño? Yo solo de pensarlo, ya tenía de nuevo, el coño todo inundado. Él no había dejado de acariciar mis negros pezones, que parecían tenerlo hipnotizado._. S....sí mamá estoy preparado -:_Bien nene, hace mucho tiempo que nadie entra en el coño de mamá, así que ves con cuidado, se bueno con tu madre, la polla de tu padre era ridícula al lado de esta preciosidad, que tengo en mis manos.

Al decir esto me note más excitada, por hablarle a mí hijo así de sucio, para provocarle. Su polla note cómo cabeceo entre mis dedos, al decirle que la de su papá era mucho más pequeña, a la vez que mí coño, babeaba de lujuria y perversión. Jack acerco su gruesa cabeza a mis salidos labios, que se apartaron ante la presión del duro y grueso invasor, dejándolo entrar con una gran cantidad de flujo, que empapo la gruesa cabeza cómo invitándola a entrar más sin miedo.

Jack clavo su gruesa cabeza con firmeza en mí coño, sin vacilar un instante, arrancándome un susurro cargado de lujuria y sorpresa, al observar cómo mí hijo me estaba metiendo su gruesa polla, con ese descaro.

_.¡¡JACK!!...Aaah tu polla....oooh es muy gruesa, la noto como me abre...mmm...oooh.

Él se dio cuenta que le estaba empapando su gruesa cabeza con mu flujo, presionándola con mis labios para que la metiera más dentro.

Jack me embistió suavemente con firmeza, haciéndome notar cada centímetro, hasta que me metió la mitad de la polla, en mí lubricado y estrecho coño.

Mis muslos rodeaban a mí hijo aprisionándolo por las nalgas, atrayéndolo hacia mí de forma morbosa, empujando mis caderas hacia él.

Nunca me habían metido una polla cómo aquella, mí coño no paraba de apretarla muy fuerte con espasmos, lubricándola en cada embestida, haciendo un chapoteo muy lujurioso y guarro, que me excitaba más con cada fricción, quería que Jack me metiera toda la polla, hasta notar sus enormes huevos, rozar mí negra pelambrera.

Mí pequeño Jack no paraba de amasar mis tetas, cogiendo entre sus dedos mis pezones duros de excitación, por cómo los retorcía y lo bien que me estaba follando.

Él tenía una cara de lujuria que me excitaba más, y me tenía loca de excitación, por lo bien que metía su polla cada vez más rico, y por lo sucio que me hablaba, con tanto morbo.

_.Oooh ¡¡Mamá!! Que rico siento tu coño, sí me presionas muy rico la polla, aaah si, no voy a parar de metértela así...tienes el coño muy húmedo....aaah que bien entra, y que ruido hace tu coño al metértela si, apriétamela así de fuerte, oooh ¡¡que rico follas mamá!!_.

_Oooh ¡¡Jack!! Que sucio me hablas...sí, no pares de meterme la polla hijo...mamá está así de húmeda por lo bien que la follas....Oooh ¡¡Jack!! méteme toda la polla cariño...llena mí coño con ella....ah ¡¡FOLLAME JACK!!

Al hablarle así de sucio a mí pequeño, su cara reflejo un placer y lujuria que nunca le había visto antes, haciendo que mí coño soltara más flujo, empapando más su polla, y excitándolo más por la idea de poder meterme toda la polla en mí coño, y yo porque lo hiciera, porque nunca me había follado nadie, como él lo estaba haciendo._ .Oooh mamá estás muy caliente, quieres que te la meta toda, ¿Estás segura de eso? En un susurro lleno de excitación y placer sexual le dije:

_.¡¡JACK!! ¡¡MÉTEMELA TODA!! _En ese momento mí pequeño me empalo, metiéndome la polla hasta que nuestras pelambreras se rozaron, haciéndome chillar de placer cómo si me matara.

Sentí sus grandes huevos rozando mis labios, notando su gruesa cabeza en el fondo de mí coño follándome, Jack me frotaba la espesa pelambrera con la suya, de forma morbosa, haciéndome sentir toda la polla en el fondo de mí coño, embistiéndome con una lujuria y un vicio, que me mataba de placer.

Mí coño era una cascada de flujo continuo, empapando su polla en cada embestida, produciendo un chapoteo que nos ponía a los dos más calientes, enganchándose nuestras pelambreras de forma muy lujuriosa.

_.¡¡AAAH!!...¡¡AAAH!!...¡¡AAAH!! SÍ JACK OH ASÍ, TU POLLA CÓMO ME LLENAS EL COÑO...ME MATAS...OOOH...OOOH ASÍ TODA DENTRO...AH MÍ COÑO ¡¡JACK!! ¡¡FOLLAMELO!!

Mi hijo me silencio, al oír que chillaba cómo si me matara, al meterme toda la polla de una embestida, metiéndome su lengua en la boca. Le at**** su lengua con la mía, con toda la lujuria que fui capaz haciéndole sentir, lo caliente y excitada que me tenía, por cómo me estaba follando de bien.

Jack reacciono cómo no me esperaba en un chico tan joven. Gimiendo de vicio y morbo me clavo toda la polla en un mete saca rápido, clavándomela hasta el fondo de mí coño, para volver a sacarla casi en su totalidad, y volver a clavarla, hasta rozar nuestras pelambreras, en un mete saca lujurioso, cogiéndome el culo por debajo con ambas manos para manosearlo a placer, poniéndome loca por lo bien cogida que me tenía, y por cómo sabía tocarme el demonio.

Y con mis pies en sus hombros, me embistió profundamente clavándome la polla hasta donde nadie me había follado antes, sacándomela y metiéndomela toda en cada embestida, haciéndome sentir un placer que me supo sacar toda la lujuria que llevaba dentro de mí ser.

_.Aaah...aaah nene oh cómo me follas, ay, ay, sí toda así....oooh que mete saca me das ladrón...folla mí coño así, oooh como te noto en el fondo de mí coño.

Oh nene cómo me tienes cogida, sí agarra mí culo así...oooh, que bien me lo tocas el culo, clávame así ¡¡JACK!! que dentro me clavas la polla, así no me sueltes, oooh, cómo aguantas cariño, vas hacer que me corra, clávame tu polla así....que me corrooo ladrón...aaah....aaah ¡¡QUE POLLA!!_.

_. Oooh mamá que bien te follo así....aaah que culo tienes tan rico, toma toda mí polla así en el fondo de tu coño, como te chapotea el coño...¡¡guarra!!

Así córrete mamá tómala toda la polla, que coño tan rico, así oh tu culo que rico te lo agarro....toma mí leche, que me corro contigo mamá.

_.AAAH....AAAH....JACK si tu polla como me la clavas, lléname con tu leche....oooh así agarra mí culo así ladrón que bien me follas, llénamelo....aaah mátame con esa polla....oooh ¡¡JACK!! Me quemas el coño con tu leche....aaah sí, sí llénamelo todo...oooh nene, no pares que me corro otra vez, aaah sí cómo me follas cariño....aaah, tengo el coño lleno de tu leche..._

Después de pasados unos minutos y de recobrar la calma, Jack se acerco a mí gateando y acerco un dedo a mí coño, que dejaba escapar unos calientes y gruesos goterones, de su espeso esperma.

Aproximo su dedo a mí boca y lo introdujo sin dudar un instante, metiendo a continuación su lengua, compartiendo ambas lenguas el rico sabor de su espeso néctar

En ese instante mí sexo volvió a humedecerse de nuevo....

Después de haber realizado con mi hijo el primer entrenamiento, para solucionar su problema con la eyaculación precoz, tuve que reconocer que no esperaba, que supiera follarme tan bien cómo lo hizo.

Mí idea era no perder el rigor “científico” del entrenamiento, pero mi hijo me mordió las tetas y acarició mí culo con tanta lujuria, que me arrastró en una follada obscena cómo nunca había disfrutado, por eso llevaba tres días sin decidirme a continuar el siguiente “entrenamiento”.

Todas las noches al irme a dormir, tuve que pajearme pensando en la follada que me pegó mí hijo. Lo bien que me clavó la polla, volviéndome loca de placer, cómo me manoseó el culo con descaro y desparpajo, poniéndome muy caliente y excitada, haciéndome correr dos veces con una lujuria desenfrenada.

Al acariciarme el coño y mí clítoris, recuerdo como aprisioné obscenamente su polla, haciendo que la empapara en cada embestida con los flujos que no paraban de babear mí coño, produciendo un chapoteo lujurioso por cómo me clavaba la polla, en un mete saca asesino y lujurioso, follándome el ladrón cómo un perro rabioso.

Meto y saco mis dedos muy rápido, titilando mí hinchado clítoris, atrapando mis dedos con mí coño, igual que hice con su rica polla para que no me la sacara..._ OOOH...¡¡JACK!!Sssí me corrooo oh, cómo necesito que me folles hijo...aaah me corrooo, sí no pares ¡¡JACKKK!!

Ese viernes al llegar a casa estaba Jack viendo la tele, así que me acerqué a él y le di un beso mientras le decía_ creo cielo que debemos seguir con el entrenamiento para tu problema, para asegurarnos que está todo bien_ esto lo dije intentando aparentar el máximo rigor científico que fui capaz.

Pero mí coño me traicionó, empezó a soltar jugos como una fuente, lo peor es que tuve la sensación que Jack lo percibió, lo que me hizo sentirme más excitada y sucia a la vez

_ Bien mamá tú eres la científica, te pones cómoda y te refrescas un poco antes, seguro que después de trabajar todo el día te apetece_ esto me lo dijo Jack con una actitud madura que no esperaba, aunque sus ojos me devoraron las tetas que marcaban en la vaporosa blusa, los oscuros pezones duros de excitación_...Eh si cariño voy a ducharme_ él sin darme tiempo, se acerco a mí, me dio un pico en los labios y rozó uno de mis pezones, cuándo yo ya me levantaba del sofá, donde tan bien me había follado y que moría de deseo por volver a sentir.

Me levante y fui a mí alcoba diciéndome que era mi hijo, aunque hacía tiempo que nadie me follaba, no podía perder de vista el rigor científico. Mis bragas estaban empapadas de mis jugos, como nunca lo estuvieron antes, solo besarme Jack sentí una corriente que recorrió mí espalda, hasta llegar a mí clítoris.

Después de ducharme me puse la minifalda que llevaba el día que habíamos practicado el entrenamiento, y un babydoll de color azul eléctrico.

Me mire en el espejo, mis tetas se me veían a través de la vaporosa tela, me vi muy puta, sucia, pero me dije que quería ayudar a mí pequeño, aunque ésa no era la única razón, aunque me costara reconocerlo. Al llegar al salón Jack me esperaba de pie al lado del sofá. Sus ojos se abrieron cómo platos, comiéndome los pezones, excitándome por cómo me miraba de forma obscena.

Igual que hacía tres días, no llevaba bragas, aunque Jack por cómo me miraba estaba intentando averiguarlo, o eso creí ver en su mirada lasciva. En mi mente solo tenía ayudar a mí pequeño, con su problema de sensibilidad. Mí coño me quitó la razón, pues solo pensar que su polla abría crecido, o la posibilidad de pajearlo, me descubrí presionando mis muslos, rozando mi excitado clítoris.

Noté como dejaba escapar gotas de flujo, mientras me dije,

¡¡PERRA!! Se supone eres una científica._ Nene vamos a tomar la medida nuevamente a ver si sigue el problema de t...tu...crecimiento_._ Creo que esta igual que...desde el día del entrenamiento mamá_ al decir esto Jack se sonrojó hasta las orejas, diciéndome seguidamente con toda seguridad y desparpajo, mirándome con vicio en la mirada _ tú eres la experta y confío en ti, estoy deseando que me enseñes como es el entrenamiento de hoy_

Al escucharlo hablarme así mí coño se humedeció abundantemente, notando cómo mis duros pezones me dolían por la excitación_... que había querido decirme mí hijo con eso de “experta”, ¿Experta en tocarle la polla, mamársela o cómo uróloga?

_. Quítate el pantalón cielo_ mientras le hablaba me puse de rodillas con la cinta métrica en la mano y la mirada clavada en su entrepierna.

Mí minifalda ascendió, dejando entrever obscenamente algunos pelos húmedos de mí abundante y oscura pelambrera, La polla de Jack aparecía medio flácida cabeceando, lo que en parte me alegró y en parte no .Notaba su mirada devorándome los hirsutos pelos de mí excitado coño.

_ Jack así no puedo tomarte la medida cariño_._ mamá me da vergüenza que me estés mirando ya lo sabes, no se me va a levantar_._ coopera un poco cielo, solo quiero ayudarte, es necesario que tomemos la medida, le dije en tono “profesional”.

Con menos rigor científico del que quería reconocer, cogí la polla en mí mano acariciándola toda con parsimonia, recorriéndola centímetro a centímetro, de adelante hacia atrás, en toda su longitud, eso era una paja sí, mis pezones me dolían y notaba la mirada de mí hijo devorándolos.

Jack jadeaba algo, pero no tenía la polla con la erección suficiente para tomar la medida, su voz me hizo mojarme más_ mamá te ves pr...preciosa con ese babydoll, estás sexy realmente_ al oír a mí hijo diciéndome estás cosas, los pezones se me pusieron como piedras clavándose en la seda del babydoll, más oscuros que nunca de color café oscuro.

El mirar a mí nene y ver su mirada lujuriosa en mis pezones, me hizo apretar los muslos y presionar mí clítoris, dándome una descarga por toda la espalda. Su polla estaba más dura cabeceando, pero aun le faltaba más.

Con la otra mano le cogí los huevos de gran tamaño y velludos, acariciándolos cómo si sopesara cuanto esperma debían tener por el tamaño que mostraban y lo duros que los tenía. Mi mano subía y bajaba lentamente a lo largo de la dura y gruesa verga, calibrando la dureza y grosor apretando mis dedos alrededor del tallo, sintiendo como latía. Disfrutando la obscena paja que le estaba haciendo a mí pequeño, Jack no paraba de jadear y animarme a que siguiera, con su cara enrojecida hasta las orejas de excitación, por la lujuriosa caricia que le hacía su viciosa madre_ Aaah mamá..Sí, mmm oooh qué bien me acaricias, no pares por favor, que bueno.

Mi hijo se inclinó hacia delante, metiendo las manos con delicadeza por dentro del babydoll, adueñándose de mis pezones hambrientos de caricias , apresándolos entre sus dedos, haciéndome gemir de verlo tan atrevido y osado, además del placer de la caricia_ Aaah... ¡¡JACK!! Oh mmm Aaah._ mí coño estaba empapando mí pelambrera a cada instante por mí calentura, por cómo me trataba mí hijo, sorprendiéndome a cada instante_ mamá...quítate la falda, así seguro tomaras la medida más exacta ¿Sí?_

Al oírle mí mano apresó más fuerte su polla, que ya presentaba una medida respetable, pero le hice caso, sin soltar la polla me quite la falda. Su voz estaba cargada de lujuria y vicio que transmitía a mí coño, por cómo me lo decía con la cara roja de vergüenza, pero disfrutando que su madre le estuviera haciendo una paja_ De repente me oí a mí misma, sin saber de dónde me había salido la voz_ Sí Jack, mamá va hacer algo para que la medida sea lo más exacta posible, de esa manera sabremos si tu ”anormal crecimiento” a parado, así el entrenamiento será lo más efectivo posible, confía en mí cariño_ Sin dudarlo un instante, acerque a mí boca la gruesa cabeza de su polla, dándole un lametón cargado de deseo mal contenido, saboreando su excitante sabor.

Seguidamente pase la lengua a lo largo de toda la polla, lubricándola con mí caliente saliva, en una caricia que no tenía nada de científica y si mucho de lascivia, saboreando la polla de mí hijo con pausados lametones, cargados de excitación y deseo sexual.

Jack tenia la verga dura como una roca, moviendo sus caderas, jadeando de placer, incitándome para que no parase de lamérsela_ Oooh así no pares...Oooh comete mí polla, mamá obscena...qué bueno, sé que lo estás deseando ¡¡so guarra!!...Métetela toda en tu caliente boca_ las palabras de mí pequeño lejos de ofenderme, me pusieron más caliente, haciendo que mí coño babeara de vicio.

_. Oooh...¡¡JACK!!Que sucio me hablas eres un muchacho vicioso...mmm, tienes la polla muy gruesa, estás aguantando cariño, mamá se siente orgullosa de ti ¿Quieres que tu madre te c*** la polla?_._ Si mam..._sin dejarle acabar de hablar engullí de nuevo la gruesa cabeza atrapándola entre la lengua y el paladar, para notar mejor el sabor y su dureza, gimiendo lascivamente de lujuria, por estar cometiendo un i****to tan perverso, comiéndole la polla con ese placer y vicio que sentía. Mi hijo me agarró del pelo para mí sorpresa, presionando mí cabeza para que me tragara cada vez más su enorme polla, embistiéndome con suavidad pero con firmeza a la vez.

Mi cuerpo al verme tratada así por mí descarado y atrevido hijo, en vez de revelarse estaba cada vez más excitado y caliente, babeando flujos mí caliente y excitada vulva, como una obscena cascada.

Estaba mí hijo de nuevo, arrastrándome a la lujuria y la lascivia, follando mi boca con embestidas obscenas, en un mete saca vicioso, como si mí garganta fuera un coño...teniéndome loca porque no parase de hacerlo, gimiendo de placer y alabando mí habilidad, por lo bien que le comía la polla, con un leguaje soez y caliente, que solo hacía excitarme más, si es que era posible.

_ Aaah mamá...que rico follo tu boca sí, no pares de comértela, como me la aprietan tus labios, oooh que boca tienes tómala guarra, que bueno oooh..._._ Oooh ¡¡JACK!!...Mmmpppfff, sí folla mi boca... Aaah no pares, vas hacer que me corra...Aaah mmmpppfff que rica polla tienes cariño...Oooh.

No soportando más mí excitación atenacé mí clítoris, estirándolo perversamente hasta conseguir un orgasmo entre espasmos de placer, hasta mojar mí mano de flujos.

Jack estaba devorando con ojos salidos como platos, como acariciaba mí lubricado y abierto coño,_ Oooh Jack...vamos a tomar ahora la medida..._al levantarme noté que tenía el coño babeando, con mis abultados y obscenos labios latiendo y los muslos empapados.

Nunca me había sentido tan excitada, si no hubiese parado de comerle la polla a mí hijo, me habría corrido de placer de sentir sus perversas embestidas Cogí la cinta y medí_ Día 55.Longitud:19,5 cm. Diámetro: 4,8 cm. Crecimiento desde el último día: 0 cm. de longitud y 0,3 de grosor.

Así que parecía que había parado esta mutación o crecimiento anómalo, quedándole una polla de 19,5 de longitud y 4,8 de grosor, era casi el doble que la de su padre.

A todo esto, aunque ya le había tomado la medición, seguí acariciando la polla de mí hijo, constatando su dureza y grosor, con una cara de deseo obsceno, que a mí pequeño no se le paso por alto, provocando que se envalentonara con su excitada madre_ mamá dijiste que tenemos que hacer un nuevo entrenamiento anal, ¿Lo vamos hacer ahora? mientras hablaba Jack me levantó , acercándose a mí, paso la mano por todo mí coño que le mojó los dedos, al acariciar la pelambrera húmeda de excitación.

Acarició los labios hinchados, obscenamente abiertos hacia fuera, como si le estuvieran invitando. Sin penetrarlos rozó la vulva y me cogió el coño con toda la mano, como si quisiera llevárselo, manoseándolo con un descaro como nunca lo ha hecho nadie. Mis muslos se abrieron solos, para facilitarle el manoseo lascivo, mientras mí mano no paraba de acariciar la polla, sin poder quitar la vista a la gruesa cabeza, que se mostraba amoratada, toda hinchada apuntándome, como si amenazara con follarme.

_Aaah...¡¡JACK!! Vamos...con el entrenamiento, tenemos que estar seguros de que tu sensibilidad está curada correctamente.

_.Oooh mamá tus pezones se ven realmente increíbles, me recuerdan cuándo los mamaba de pequeño_ al oírle, empuje mis caderas para que me manoseara más el coño, dándose cuenta cómo me tenía de caliente.

Me costaba respirar por cómo me tocaba. Jack me cogió de la cintura atrayéndome hacia él, hurgándome con dos dedos el coño, sintiéndome lascivamente manoseada por mí hijo, haciéndome gemir de placer. Le cogí la cabeza guiándolo hacia mis pezones, haciendo que los chupara y mordiera_ Oooh...cariño mama mis pezones así...Aaah cómo cuándo eras pequeño, eso es oh tu lengua.¡¡JACK!! Si que placer me das hijo. Muerde mis pezones...oh como me manoseas el culo sí, tus dedos oooh que sucio me tocas....aaah, sí comete mis tetas aaah..._.

_ oooh mamá tienes el coño muy estrecho y húmedo, aprietas fuerte los dedos...que rico te los meto. Tu coño hace un chapoteo muy guarro al meterte los dedos así...cuantos jugos te salen, te vas a correr en mí mano....oooh que pezones tienes están como piedras....mmm, me encanta morderte los pezones....oooh que dulces son mamá. Me encanta cogerte el culo así oooh que bueno, que duro lo tienes...

_. Oooh ¡¡JACK!! Me voy a correr hijo sí no pares de meterme los dedos....aaah sí no pares que me corro nene....ah que bien me tocas.

Mi pequeño no paraba de manosearme el culo con desparpajo y lujuria, mientras me follaba el coño con dos dedos, recreándose en la caricia frotándolos intensamente en mis labios, sin prisas y con esa cara que ponía él toda roja de vicio y morbo, poniéndome loca de lascivia, con esas caricias sintiéndome bien cogida y yo apretando su cabeza contra mis tetas, no paraba de morderme los oscuros pezones y torturarlos con su lengua.

Me corrí en su mano sin dejar de acariciar su gruesa y dura polla, y sus hinchados huevos, sintiendo como mí Jack metía perversamente un dedo en el culo en el momento que llegaba al orgasmo, haciendo que mí coño pareciera una cascada de jugos_ Oooh mamá como te chapotea el coño...si toma mis dedos...oooh que ruido tan guarro...así, tienes el coño chorreando_._ Oooh no me hables así de sucio...Aaah me corro hijo sí, mojo tus dedos cariño...Oh como me manoseas ¡¡ladrón!! Haces que me corraaa...así toma mis jugos nene...me corrooo sí que bueno.

Nada más correrme Jack me besó introduciéndome la lengua, cogiéndome por las nalgas manoseándolas, con un vicio que me puso loca de lascivia, metiéndome un dedo en el culo con desparpajo, que hizo que el coño me chorreara más, como nunca lo había hecho. Me tenía pegada a su cuerpo, haciéndome notar el grosor y la dureza de su verga, frotándola contra mí coño, separándome los labios abiertos que no paraban de soltar flujos y lubricar la verga a cada envite, abrazándola obscenamente.

_mamá enséñame el entrenamiento que me dijiste, anal creo que era ¿Es así la cuarta forma de hacer el amor y de curar mí sensibilidad?_ tuve que aclararme la voz, para que mi hijo no notara, lo caliente y excitada que me sentía en esos momentos_ er...si cariño vamos hacer el entrenamiento anal, dije intentando aparentar algún criterio “científico”.

Lo más importante es no tener prisa ninguna y una buena lubrificación, así nos aseguramos que no me vas hacer daño, tu padre casi nunca lo hizo el sexo anal, así que debes ir con mucho cuidado nene_ mientras le explicaba esto Jack no había parado de meter y sacar su dedo obsceno de mí excitado ano, ni de frotar su polla contra mí coño, que no podía tener más abierto por como mí hijo sabía acariciarme con ese vicio, haciéndome sentir una madre viciosa y lujuriosa.

Jack me cogió de la mano y me sentó en el sofá, dejándome con los muslos totalmente abiertos, con descaro para un chico de su edad. Puso mis pies en sus hombros con un desparpajo y seguridad, que me puso más caliente, me hizo mojarme más el coño, forzándome a tener mí velludo y húmedo coño y el culo totalmente ofrecidos, para lo que él quisiera, haciéndome sentir obscena y sucia.

Jack atenazó mis pezones estirándolos hacia él, sintiendo como crecían entre sus dedos retorciéndolos, haciendo que mí coño babeara, hasta gemir de dolor y placer_ Aaah que perverso eres...Oooh por favor Jack mmm_ mamá tienes el coño más húmedo eres muy sucia, ahora quiero hacerte algo sucio, que te va a encantar, tienes los pezones duros...Oooh que caliente estás, eres muy caliente ¡¡ guarra!!

Jack acercó su boca a mí ofrecido coño, acariciando con su lengua mis labios hinchados, abiertos por la excitación, azotándolos caprichosamente, como si los picoteara de forma lasciva, abriendo y recorriéndolos de dentro a afuera, hurgando en ellos.

A la vez me hablaba sucio, del sabor de mí coño y lo excitada que yo estaba, poniéndome loca de placer, haciendo que le hablara con lujuria de forma obscena, deseando que me follara como solo él lo había hecho hacía tres días_. Oooh mamá tu coño que sabroso está, mmm no paras de soltar jugos me lo voy a beber todo, qué coño tienes tan rico, te voy a comer la pipa hasta que te corras en mí boca, mama viciosa_._ Aaah...aaah...sí ¡¡JACK!!comete el coño de tu sucia madre mmm oooh si lame mí clítoris, ahí, ahí Jack, sí...lámeme el coño ¡¡ladrón!! Me matas de placer _ mi pequeño supo atrapar entre sus labios mí excitado clítoris, lamiéndolo y chupándomelo como nunca me lo habían hecho.

Su lengua no paraba de torturar mí clítoris, golpeándolo y estirándolo con los labios, mientras los dedos hurgaban mí húmeda y abierta raja, poniéndome salida de placer cogí la cabeza de Jack, encajando su boca en mí coño, empujando mis caderas para sentir más su hábil lengua...mientras mí hijo no paraba de hablarme sucio y morbosamente, poniéndome más caliente.

_ Oooh mamá qué hinchado tienes el clítoris, mmm si, te lo voy a comer todo so guarra así dámelo que me lo c***...mmm que pipa tienes tan rica, no paras de soltar flujos, oooh así toma los dedos de tu nene, qué coño tan velludo y rico tienes, dame tus jugos córrete en mí boca ¡¡QUE COÑO!!_.

_ . AAAH ¡¡JACK!! Así comételo todo amor...Oooh si chupa mí clítoris así ah, ah, ah, que lengua tienes, no pares folla mí coño mmm me corro, me corrooo en tu boca...Oooh toma mis flujos...Aaah que bien me comes, me matas ¡¡JACKKK...!!_

_. ¡¡MAMA!! Córrete sí dámelo todo...mmm oh que rico mueves el coño mmm. Después de haberme corrido, seguí durante unos minutos sintiendo los espasmos de mí coño, por lo bien que mi hijo me lamio, dándome un placer intenso. Cuándo acabo de lamer mí sexo, Jack se puso en pie, como había hecho hacía tres días, paso mis pies encima de sus hombros, teniéndome con el coño en vilo en una postura realmente perversa, pero obscenamente excitante a su placer.

Solamente con su forma de cogerme con aquel descaro y seguridad, hizo que mí coño volviera a soltar flujos, apoyó la gruesa cabeza de la polla en los abiertos labios, que cedieron rápidamente empapando la verga. Mi hijo agarró la polla, y pintó mí húmedo coño de arriba abajo repetidamente, frotándome la cabeza de su verga como si fuera una brocha, hablándome con vicio de forma obscena, azotándome con ella el clítoris, poniéndome ansiosa porque me la metiera, haciendo que le hablara muy guarro de cómo me tenia.

_.Tienes el coño chorreando jugos otra vez...deseando que te la meta...mmm eh mamá putona, que coño tan peludo tienes, te lo voy a pintar así de rico toma...en el clítoris para que te pique más so guarra, toma unos azotes, te voy a meter toda la polla, que buena estás mamá, tienes el chocho todo húmedo, guarra te voy a follar_._ ¡¡FOLLAME JACK!! Follate a la sucia de mamá no me hagas sufrir...oooh dame tu polla..._ antes de metérmela, me la pasó por toda la raja abierta, de arriba a abajo varias veces encajándomela entre los labios, rozando mí clítoris en una perversa tortura, haciendo que la lubricará con mí flujo, poniéndome loca de deseo el muy golfo._ yo sabía cómo toda madre, lo que esperaba mí morboso hijo, no puede aguantar más los deseos y le dije lo que tanto deseaba el muy vicioso_ no me hagas sufrir más...mira cómo tienes de excitada a mamá...¡¡FOLLAME CABRÓN!!._

Aun no había pronunciado la última sílaba que me agarro del culo (con cara mezcla de lascivia lujuria i****tuosas), y de una embestida clavo toda la polla, note sus enormes huevos y su pelambrera frotar mis abultados y abiertos labios, haciéndome chillar como si me matara_ ¡¡JACKKK!! AAAH AAAH NO PARES DE FOLLARME OOOH CLÁVAMELA MÁS, EN EL FONDO DE MÍ COÑO...OOOH CARIÑO, COMO ME FOLLAS...oh como me tienes cogida, no pares de metérmela oh cariño, más sí cógeme así fuerte el culo_._ OOOH QUE BIEN TE FOLLO MAMÁ, TOMA TODA MÍ POLLA ¡¡PUTONA!! ¿ASÍ LA QUIERES GUARRA? AAAH QUE GUSTO ME DA FOLLARTE EL CHOCHO...MMM OH COMO ME LA APRIETAS DE FUERTE MAMÁ, QUE BIEN FOLLAS SI TÓMALA TODAAA_.

Al sentir lo soez que me hablaba mí hijo, por cómo yo misma lo provoqué, y lo bien que me estaba clavando la polla, hizo que me corriera como nunca lo había hecho arrastrando conmigo a mí pequeño hombre_ AAAG...AAAG...ASÍ, ASÍ....¡¡JACKKK!! ME LA ESTÁS CLAVANDO TODAAA, FOLLAME MÁS...ME MATAS DE PLACER...OH ME CORRO DE LO BIEN QUE ME FOLLAS...ME CORRO...LLÉNAME...¡¡LADRÓN!! COMO ME ESTÁS FOLLANDO ME CORRO HIJO...SÍ CÓRRETE CON MAMÁ_._ AAAH SÍ ME CORRO CONTIGO...OH COMO FOLLAS...APRIETAMELA ASÍ DE FUERTE, ME CORRO EN TU COÑO ¡¡MAMÁ!! ¡¡ME CORROOO!! ¡¡PUTA!!..MMM TOMA MÍ LECHE...OH QUE BUENO TÓMALA TODA..._ OOOH JACK ME QUEMAS....ASÍ TODA...MMM.

Al poco de haberse corrido en mí interior, Jack extrajo su verga aun algo erecta, toda empapada de mis flujos y su espeso esperma. Un obsceno hilo de blanquinosa leche, gotea desde mí vulva lubricando la piel que rodea el ano. Mi hijo se arrodilla y separa mis nalgas, acariciándome con su lengua la entrada de mí culo, en una caricia sucia y morbosa, notando su lengua hurgar el interior del oscuro agujero.

A la vez un dedo acaricia mí lubricado coño, descubriendo mí excitado clítoris de su capuchón, presionándolo perversamente haciéndome sollozar de placer. No paro de sacudir mí cabeza a un lado y otro, por cómo mí hijo me trata con esa lujuria usándome para su placer, haciéndome sentir obscenas caricias, junto con un placer que nunca soñé con sentir.

Mi hijo me estaba metiendo la lengua en el culo, lejos de rechazarlo lo estaba disfrutando como una madre i****tuosa y viciosa_ Mmm oh que hábil eres nene, que placer me das con tu sucia lengua...Aaah no pares de comértelo, sucio y vicioso hijo, que bien acaricias mí coño, Oh sí Jack mete toda tu lengua así, penetra mí culo con ella, me matas de placer, que rico_-_ Oooh mamá jamás pensé que podría hacer realidad mis suelos, he soñado con follarte tu excitante culo muchas noches, dedicándote muchas pajas ¿Lo estoy lamiendo bien, te gusta cómo te acaricio de verdad?_

_. Jamás pensé que fueras un muchacho tan caliente cariño, sí me sabes acariciar muy bien mí vida, mamá te lo va a agradecer cómo te mereces, deja de lamer mí culo, y levántate anda mi cielo.

Sin dudarlo un instante atraje a mí hijo cogiéndolo del culo, atrapé su polla glotonamente con mí boca, introduciéndome todo lo que pude la gruesa barra de carne. Inicié una mamada lujuriosa, subiendo y bajando la cabeza con gula por comerle a mí hijo toda la polla. Mi pequeño se vio sorprendido por mí calentura, quejándose morbosamente, de la manera tan obscena y viciosa que me estaba tragando toda su gruesa polla_ Oooh oooh...¡¡mamá!!Te la estás tragando toda, mmm oooh como me la estás mamando de fuerte viciosa, no pares sí tómala toda...Aaah que boca tienes, que bien te la comes, mueve así la cabeza, Oh que bien me comes la polla, cométela toda, eso es...¡¡PUTA!! Me vas a sacar la leche otra vez...oh que gusto me das..._.

_ Oooh cariño mmmppfff dame toda la leche sí, córrete en mí boca, que mamá necesita tu rica leche dámela ladrón. Te la voy a sacar toda, por lo bien que has sabido tocarme...mmm que polla tan rica tienes nene, no me canso de comértela .Se te está poniendo más gorda, córrete suéltala toda en mí boca...mmm ahora así mmm oh que chorros...mmmpppfff no pares dámela toda hijo., córrete en la boca de tu madre así_._ Oooh como me la comes...sí toma toda la leche, Aaah que gusto me das¡¡mamá!!Me corrooo en tu boca ¡¡putona!! Qué bien me la mamás...mmm me matas oh. Sí tómala toda oh que boca tienes.

Mientras le comí la polla a mí hijo me puse tan excitada, que acabe teniendo un nuevo orgasmo, por como sentía su polla latiendo en mi paladar, y lo bien que me supo excitar, hablándome de una forma soez y vulgar, pero que a mí me ponía “muy perra”.

Nada más tragarme toda la leche, limpie la polla de mí hijo hasta no dejarle una gota de esperma, como si le sacara brillo con mí lengua.

Jack se percato lo “perra” que me ponía lamerle la polla, porque a los diez minutos, hizo que parase y levantándome del sofá, me dio un beso con lengua como nunca jamás me había besado con anterioridad ningún hombre. Lamió mí boca por dentro mezclando los sabores de nuestros sexos, haciendo el beso muy perverso, me encantó lamer de su lengua el sabor agridulce de mí vulva.

Noté su lengua como chupaba la mía, cómo si la pintara sintiendo como me recorría la espalda unos latigazos de placer que me hacían estremecer. Cómo podía mí pequeño besarme con aquella seguridad, estando sonrojado por la lujuria y el deseo i****tuoso que sentía por mí. En realidad ese deseo era mutuo, y no sabría decir bien en qué momento deseé a mí hijo.

Gracias a la buena forma física de Jack, sin olvidar el apasionado beso que él me dio y sobre todo, a mí forma de limpiarle cualquier rastro de esperma de su polla, mi hijo estaba ya dispuesto con la verga mirando al techo, a concluir su cura por la excesiva sensibilidad, que habíamos detectado a tiempo afortunadamente, unas semanas atrás.

Mí morbosa intención era llevarme a mí hijo a mí cama, pero para mí sorpresa, parece que él tenía sus propias ideas. Me hizo sentar en el sofá, escenario de nuestra anterior follada y me levantó mí culo, con una facilidad pasmosa, dándome por sorpresa dos nalgadas, que me excitaron más por su atrevimiento, que por la fuerza que había empleado.

Así con todo mí culo expuesto al aire, metió debajo un cojín dejando mí culo a la altura exacta de su enorme polla, todo expuesto, teniéndome cogida con los pies en alto haciéndome sentir “muy guarra” verme así delante de mí hijo, y lo que era peor, excitada porque no dejara de follarme. Realmente no me reconocía desde que Jack, había llegado con su “problema” hacía algo más de dos meses.

Le lubrique la polla con un gel al agua, que había adquirido hacía unos días en un sex-shop, hasta que estuvo totalmente lubricada en su totalidad. Jack me introdujo su dedo medio igualmente lubricado, hasta que en pocos minutos mí culo se tragó todo el dedo, atenazándolo con intensidad mis esfínteres haciendo que el roce fuera morboso y obsceno.

Sin dejar de sorprenderme, mí pequeño localizó rápidamente mí clítoris acariciándolo hábilmente, confirmándome que Jack sabía más de sexo de lo que yo había supuesto. Para excitarme más me estiró los pezones y masajeó las tetas, de una forma que me ponía más caliente, realmente sabía tocarme como nadie lo había hecho antes, su dedo entraba y salía en mí culo disfrutando cada embestida, mirándome con una cara de vicio, que me hacía excitarme más por momentos, aprisionando su dedo con mis esfínteres, para sentir más intenso como me penetraba.

Jack extrajo su dedo por completo y apoyó la cabeza de la polla en mí dilatado ano, cediendo ante la presión del grueso invasor a los pocos segundos, como rindiéndose ante su amenazante aspecto.

_.Aaah ves poco a poco hijo o me vas a matar, es muy gruesa mmm que dura la siento_._ Oooh mamá que estrecho es tu culo, me presiona muy fuerte el cipote, y está muy caliente voy a echar más gel para que entre mejor mmm así mmm ahora entra mejor, oooh toma mí polla so cachonda, como me gusta clavártela en el culo.

T

e la voy a meter toda así...mmm ya te ha entrado más de media polla...Oooh que estrecho es_._ Aaah Jack métela más cariño lo estás haciendo muy bien, si mí vida empuja más fuerte...Oooh sí así folla el culo de tu sucia madre sin miedo, dámela toda cariño, mátame con esa polla...Aaah me tienes loca, ya no sé ni lo que digo, que perra me pones hijo, métemela toda mí amor..._._ Oooh que sucio hablas mamá, tómala toda sí, me la aprietas muy fuerte..._._¡¡JACK!! OH ME LA ESTÁS CLAVANDO TODA, MMM OH ME MATAS DE PLACER HIJO, QUE SUCIO ME LA ESTÁS METIENDO...AAAH, AAAH, OH QUE DENTRO TE SIENTO MÍ VIDA, ME VAS A PARTIR EN DOS...MMM_._ ¡¡MAMÁ!! QUE RICO TE FOLLO TU SUCIO CULO, TÓMALA BIEN DURO PUTONA, DIME QUE TE FOLLE...ASÍ _ .Mi pequeño me asustó por lo excitado que lo veía, clavándome la polla con tanta fuerza, aunque yo fuera la que lo había provocado. Sentía su polla en mí interior follándome viva, cómo nunca me había follado antes nadie. Jack me hizo correrme por el culo, como no me imaginaba que podría hacerlo.

Para empalarme más profundo soltó mis tobillos, y me hizo ponerme en el sofá a cuatro patas como una vulgar perra, subiéndose encima de mí grupa.

Volvió a clavarme toda la polla en mí abierto culo, sin miramiento ninguno después de escupir lujuriosamente en mí ano y embistiéndome como a su puta, haciéndome chillar y gemir, hablarle muy vulgar y soez como si me matara_ AAAH...AAAH...AAAH...¡¡CABRÓN!! Oooh así la noto más dentro mío Aaah como me la estás metiendo ¡¡JACKKK!! ¡¡FOLLAME!! NO PARES DE FOLLARTE MÍ CULO...OOOH SÍ HIJO_

Siguió follándome con un mete saca que me puso excitada cómo nunca lo he estado, notando sus enormes huevos como chocaban fuerte y rápido, obscenamente en mí húmedo coño, produciendo un sonido que nos excitó más a los dos_ Oooh mamá que bien te la clavo así toda dentro de tu vicioso culo...Aaah sí tómala todaaa dentro, Oooh que culo para mí polla...TÓMALA ¡¡PUTONA!! TODAAA ASÍ, ASÍ, ASÍ..._._ ¡¡JACKKK!! AAAH SÍ NOTO TUS HUEVOS AAAH COMO ME LA CLAVAS DE RICO HIJO, ASÍ, ASÍ, ASÍ ¡¡FOLLAME!!_

Estuve a punto de perder la conciencia durante unos breves instantes, al sentir cómo mí hijo me llenó mí culo con unos potentes chorros de esperma que estaba ardiendo, haciendo correrme con él_ SÍ TÓMALA TODA DENTRO FOLLA A MAMÁ....AH QUE RICO....ME CORRO EN TU CULO, SO PUTONA...¡¡FOLLA!!...¡¡FOLLA!!...¡¡FOLLA!! TOMA MÍ LECHE MAMÁ ME CORROOO OH SI TÓMALA YAAA ASÍ..._._ SÍ LLENA MÍ CULO DE LECHE AAAH...ME QUEMAS OH ME CORRO CARIÑO OH QUE BUENO....CUANTA LECHE TIENES AAAH...LLÉNAME SÍ ME CORRO CARIÑOOO....AAAH QUE CALIENTE...

Esta primera vez que mi hijo folló mí culo, siempre se mantiene fresca en la memoria, cuándo la rememoro debo masturbarme, para bajar la excitación que me embriaga.

Después de esta primera vez, Jack se volvió más atrevido y fuimos avanzando en el descubrimiento de nuestra sexualidad juntos de la mano, haciéndome vivir algunas experiencias quizás aun mejor que esta de su extraño crecimiento.

Desde que realice el primer entrenamiento anal con mí pequeño Jack, y me folló por el culo cómo si fuera una perra, subiéndose en mí grupa clavándome toda la polla con descaro y desparpajo impropio para un chico de su edad, no ha habido noche que no haya tenido que pajearme, para aliviar la excitación que me embarga desde entonces.

Aunque llevaba separada y sin estar con ningún hombre más de dos años, acabar follando con mi hijo era algo que no podía imaginar jamás sucedería. Pasadas solo dos semanas desde que concluyó el tratamiento-entrenamiento, para que mi hijo superara su gran sensibilidad y pudiera retener la eyaculación, me encontraba todo el día excitada y alterada, pensando en el tamaño de la polla de mí pequeño, era el doble que la de su padre.

Jack había sabido tocarme y ponerme loca de excitación, hasta el punto que me hizo tomar una decisión, que no imaginaba iba a tener las consecuencias que ha acabado teniendo.

Recuerdo que fue un sábado mientras estábamos comiendo, cuándo sin yo misma saber bien del todo, de donde me salió la voz me oí decir—Jack quería comentarte algo, he pensado que te parecería si no te importa dormir en mí alcoba alguna noche, me...er...siento muy sola desde que tu padre no está, solo será alguna noche que otra... ¿qué dices cariño?— al pronunciar la última palabra una descarga eléctrica me recorrió toda la espalda hasta llegar a mí excitado clítoris.

Los ojos de mí hijo se levantaron del plato y se posaron en mis pezones, que estaban tiesos por la excitación clavándose en la vaporosa tela que apenas los mal cubría, dejando patente que no llevaba sujetador.Tras devorar mis tetas me miro con deseo mal contenido, poniéndome más excitada al sentirme observada cómo él lo hizo, transmitiéndome que estaba leyendo mí sucia mente, dándose cuenta de lo mucho que me excitaba— en realidad estaba deseando que Jack me volviera a follar, y él supo darse cuenta de la mamá sucia y viciosa que soy— Eh...estás segura de eso mamá, no te vas a sentir incomoda de que duerma contigo, si es por no sentirte sola, puedo hacerte compañía hasta que te duermas—.

La respuesta de mi hijo me dejó por momentos en una situación difícil y nuevamente me oí decir para mí sorpresa— claro que mamá está segura, nada más comer voy hacer la siesta, si lo deseas puedes hacerla conmigo, así veras que confío en ti, además que ya eres todo un hombre Jack, y el único de esta casa.Mí coño nada más decirle esto a mí hijo, humedeció mis bragas, subí rápidamente a mí habitación para comprobar si me había meado encima, comprobando que tenía el coño chorreando jugos, impregnando toda la estancia de ese olor tan característico.

Me eche en la cama poniéndome de lado, con la espalda hacia el centro, vestida nada más que con las bragas tipo tanga, con una tela minúscula que dejaba escapar por los lados mí oscura pelambrera, que aparecía toda húmeda y brillante por los jugos que no paraba de soltar mí excitado coño.El sujetador era transparente prácticamente, mal cubriendo los pezones una fina blonda apuntillada, que los dejaba a la vista.

No habían pasado ni cinco minutos que escuche abrirse la puerta y me hice la dormida, mi hijo se echo a mí lado sintiendo cómo se quitó la camiseta y el bóxer, quedando todo desnudo.Solo la idea de que estaba acostado desnudo a mí lado me puso más cachonda por momentos; el olor a coño caliente en la alcoba era intenso.A los pocos minutos noté cómo se pegaba a mí espalda, dejándome sentir la dureza de todo el tronco encajándolo entre mis nalgas.

Su osadía me dejo paralizada, cómo podía ser tan descarado con su madre, con ese desparpajo. Mí coño lejos de obedecerme, se humedeció más al sentir cómo latía la polla, y cómo de forma casi imperceptible empujaba sus caderas para hacerme sentir lo dura que la tenía el muy golfo.Cuándo aun no había reaccionado por la sorpresa, mi hijo pasó uno de sus brazos entre la almohada y mí cuello, dejando la mano encima de las tetas, la otra la dejó caer—cómo por casualidad—sobre la tela que cubría mí raja.

Tras unos segundos —que me parecieron una eternidad poniéndome ansiosa— sus dedos fueron rozando y jugando perversamente con la tupida pelambrera que escapaba por ambos lados, tironeando los pelos húmedos, haciéndome sentir el golfo más guarra y sucia por estar así al lado de mí pequeño, a la vez haciendo que mordiera los labios y encajara la cara en la almohada, para disimular los sollozos y gemidos por lo caliente y excitada que me ponía sentirme tocada así, y evitar que viera mí cara roja hasta las orejas, por la excitación.

Jack no contento con eso me manoseo todo el coño, a su capricho descubriendo lo húmeda que tenia la tanga, notando lo caliente y excitada que yo estaba.Después de manosear el coño de arriba abajo por fuera, introdujo dos dedos entre la tela, acariciando mí abierta vulva constatando que chorreaba jugos cómo una fuente. Abriéndome los labios, fue hurgando bien dentro pero sin prisa ninguna recreándose en su obscena caricia, consiguiendo que chorreara más el coño produciendo un chapoteo lascivo al meterme los dedos sin piedad intensamente, sin darme cuenta me vi moviendo mí coño, para facilitar que mi hijo me tocara cómo el quisiera.

Cuándo ya me tenía al borde de un orgasmo detuvo sus dedos, dejándome toda cachonda y ansiosa, tironeo la tela de la braga hasta encajarla en mí húmeda raja con fuerza, haciendo que mí coño tuviera un aspecto muy morboso y guarro, con los dos labios muy separados y la tela rozándome el clítoris.Teniéndome así el muy descarado, me encajo su gruesa polla entre los muslos, empujando la amoratada cabeza hasta que apareció por entre mi húmeda pelambrera, iniciando un movimiento de adelante atrás, rozándome así todo el coño, dejándome sentir lo dura que la tenia, encajándola entre los abiertos labios, provocando que se la empapara de mis jugos.

Así con la tela presionando mí hinchado clítoris, y la polla deslizándose entre los labios abiertos de mí coño, mi hijo encajó su cara en mí melena negra, lamiéndome el cuello y la oreja, arrancándome gemidos y sollozos, que casi no conseguí disimular por la terrible excitación. Sin darme tiempo a reaccionar, sentí cómo me clavaba su grueso cipote parsimoniosamente, notando cómo mí coño lo atenazaba, presionando mis labios la morada y gruesa cabeza— mí hijo empezó un tortuoso y lento mete saca, metiendo solamente la cabeza de la polla—, sin poder evitarlo se me abrieron los muslos, facilitándole así que pudiera meter mejor la polla.

Al darse cuenta de ello, Jack se aprovecho metiéndome toda la polla, hasta que sus huevos peludos y llenos de leche rozaron mí húmeda pelambrera, iniciando un mete saca lento e intenso que me excito más, sin poder evitar que mí cuerpo le obedeciera, empujando las caderas para sentir mejor cómo me follaba, a la vez que atenazaba su gruesa polla con los músculos de mí vulva, para sentirla más.

Mi hijo al sentir cómo el coño le apretaba la polla, atrapó mí clítoris acariciándolo y estirándolo entre sus dedos. Al sentir sus caricias empapé su gruesa verga babeando jugos cómo una fuente de Venus, produciendo la polla al entrar un chapoteo muy lascivo que me dio mucho morbo y me excito cómo una perra en celo.



Jack mientras no había dejado de lamerme la oreja, teniendo su cara oculta en mí melena negra oliendo intensamente el cabello, hasta que no aguantando más su excitación, me susurro muy caliente y excitado, embistiéndome intensamente, e intentando «no despertarme» de mí siesta.

—Aaah mamá...tu coño es muy estrecho..., cómo...me... aprieta...la polla..., que rico...sí...oooh...cómo...te... chapotea...el...chocho...así..., toma...oh...que... buena...estás...mamá...cómo...te follooo...sííí..., tu...coño...caliente..., so...guarra..., toma...oh...mamá...que...bien... follasss...mmm—

Al sentir las cosas tan calientes y sucias que mi hijo me decía, me corrí cómo pocas veces lo he hecho. Mí coño empezó a babear jugos cómo un grifo mal cerrado empapando la polla, al notar lo bien que me la clavaba hasta el fondo, dándome un enorme placer, mí coño sin que pudiera controlarlo atenazó la polla de Jack de forma intensa, cómo intentando evitar que me la sacara, notando más su dureza y grosor, haciéndome sentir muy caliente y correrme a chorros, con gran placer cómo una viciosa.

Mi hijo al notar cómo mí coño le atenazó la polla, me la clavó más intensamente sintiendo sus huevos en mis labios de forma lasciva, soltándome grandes chorros de leche hirviente, mientras me susurraba palabras de forma morbosa, sobre cómo mí coño le apretaba la polla y le sacaba toda la leche.

—Aaah mamá...tu coño me aprieta...muy rico...la polla...sí tómala así hasta el fondo...oooh...me estás sacando toda la leche...toma toda mí polla...hasta el fondo...me corro en tu coño...toma mí leche...sssí

Me corrí con la cara clavada en la almohada, intentando que mi hijo no se diera cuenta del enorme placer que me había causado, el ser usada así por el, mientras yo permanecía «dormida» ajena a todo.Durante la tarde mí hijo actuó cómo si nada hubiera pasado en la siesta, encontrándolo muy relajado y de buen humor.

Lo único que noté es que no me quitaba los ojos de encima, sobre todo al ver que iba vestida igual que en la última sesión que tuvimos la semana pasada, con un babidoll azul eléctrico que dejaba a la vista mis oscuros pezones, y una minifalda que apenas cubría mis nalgas.Aun sentía dentro de mí coño la leche que mi hijo me había metido creyéndome dormida, excitándome de nuevo solo con recordarlo. Realmente estaba perdiendo la «objetividad científica» del entrenamiento para curar el exceso de sensibilidad, que padecía mí hijo.

Me estaba resultando difícil no pensar en cómo me había clavado de nuevo la polla, hacia menos de tres horas, y lo puta que me sentí, al dejarme usar así por mí hijo, y lo peor era que lo había disfrutado cómo nunca.Estaba dispuesta a acabar con aquella obsesiva atracción que sentía por mí hijo, y por lo bien que sabía tocarme y excitarme.Antes de poder decirle nada, mi hijo me recordó que teníamos pendiente un «último entrenamiento».

—Mamá vamos a realizar el entrenamiento que nos falta, creo es el último ¿no es así?—busque en su cara algún signo por haber abusado de mí hacia pocas horas. Jack estaba cómo la vez anterior, rojo purpura de vergüenza mientras me hacía la pregunta, sin nada que lo delatase, esa compostura tan madura me excito haciendo que mí sexo se humedeciera, dejando escapar algunas gotas de flujo—S...sí cariño lo haremos en mí alcoba, así estaremos más cómodos, dame cinco minutos y ya puedes subir, ¿ok nene?—sí m...mamá claro.

Antes de darme la vuelta observe cómo los ojos de mi hijo me devoraban las tetas, su pantalón al escuchar mí propuesta dejaba entrever un abultado paquete, que no consiguió esconder a mis ojos.Fui hacia mí alcoba sabiéndome mirada por mí hijo, balanceando mí culo de forma provocadora, si esa iba a ser la última vez que iba a disfrutar de mí pequeño, quería disfrutarlo cómo nunca lo había hecho antes.Nada más entrar Jack me encontró sentada al borde de la cama, parecía que «su bulto» había aumentado desde hacía cinco minutos atrás.

En seguida se percato que me había quitado la falda negra, llevaba una braga de tanga roja casi transparente, con una blonda negra en el borde. Los abultados labios mordían la tela de forma obscena, dejando escapar por los lados de la blonda, abundante bello que aparecía brillante por cómo tenia de húmedo el coño.Al percatarse de cómo se me salía la oscura pelambrera por el borde de la braga, sus ojos se le pusieron cómo platos, asustándome y excitándome a la vez, de excitar y gustarle tanto a mí hijo, tanto que apenas me salió la voz—J...Jack ven cariño quítate el pantalón y comencemos cuanto antes, así será mejor para los dos.

Intente utilizar un tono frío y profesional, aun cuando me estaba engañando a mí misma, sabiendo que quería provocar y excitar al máximo a mí pequeño.La voz de mi hijo me dejo entrever que no había conseguido engañarlo, a pesar de estar rojo hasta las orejas, su voz era segura y firme, transmitiéndome que iba hacer conmigo lo que quisiera, su mirada llena de vicio y lascivia me erizó toda la piel, produciéndome una descarga eléctrica, que recorrió toda la columna hasta mí coño—mamá ¡¡ ponte de rodillas!!—.

Sin que me dijera nada le baje el pantalón de deporte con verdadero deseo mal contenido, saltando su polla cómo si estuviera viva dándome en la cara, me sentía arder las mejillas y estaba hipnotizada mirando la amoratada cabeza, gruesa cómo nunca la había visto anteriormente, apuntándome amenazante.De nuevo mí hijo me sorprendió, frotándome la cabeza de la polla por las mejillas y los labios, dejándome sentir el grosor y la dureza, cómo si fuera una barra de carne.

Jack la acerco a la boca y cogiéndome de la larga melena la metió sin dudar un instante, mí coño al sentir la polla en la boca, se humedeció mojando el minúsculo tanga—mí pequeño metía a cada embestida más profundo su polla, haciendo que me esforzara por no atragantarme—viéndose sorprendido por cómo se la mamaba presionando toda la polla con mis labios, mientras acariciaba sus peludos huevos que parecían estar llenos de leche por su tamaño—. —Oooh mamá trágatela toda...mmm aaah que boca tienes tan rica, sí lamela toda de arriba abajo ¡¡PUTA!! , lame los huevos que se llenen bien de leche—Jack me agarró la cabeza y froto sus huevos contra mí boca, haciendo que se los lamiera a lametones excitándole más, haciendo que su polla se pusiera más dura y gruesa.

Lamer los huevos así de mí hijo, me puso muy caliente haciéndome babear de placer, notando lo llenos que estaban de leche a cada lametón, ensalivándolos cómo si fueran un exótico manjar. Al darse cuenta de lo excitada que me encontraba, me hizo sentar en el borde de la cama sin dejar de lamerle la polla y los huevos, haciendo que abriera los muslos al máximo, percatándose de cómo me chorreaba el chocho al tocar la tela empapada del tanga.

—Tienes el tanga empapado mamá, mira cómo tienes el chocho so cachonda—Jack me acaricio descaradamente todo el coño por encima de la tela, hasta que manoseo toda la pelambrera que estaba empapada, metiendo dos dedos entre la blonda, hurgándome el coño metió los dedos hasta el fondo, haciendo que mí coño babeara jugos chapoteando de forma morbosa, hasta que me hizo correrme de placer el ladrón.Me agarró del pelo metiéndome la polla hasta la garganta, follándome la boca con rápidas y profundas embestidas se corrió atragantándome por la cantidad de leche que le salió, evitando a duras penas desperdiciar algunas gotas de tan rica leche.

Sin darme tregua ni haber dejado de hablarme muy caliente y soez mientras me hacía correrme en su mano—mira cómo te chorrea el coño, cómo te chapotea GUARRA...te estás corriendo oh sí que bueno toma mis dedos así córrete PUTONA....oh qué coño tienes tan rico mamá—yo me queje con muy poca convicción por cómo me hablaba y me tocaba con ese desparpajo—OOOH ¡¡JACK!!...no me hables así soy tu madr...AAAH...ME CORROOO oh no me toque...es así...OOOH ME CORROOO...TUS DEDOS SSSÍ—me tumbó en la cama y apartando la tanga se dedico a lamerme el coño, cómo si le fuera la vida en ello.

Lamio todo el coño de arriba abajo cómo si lo pintara, abriéndome los abultados labios a lengüetazos, bebiéndose todos mis jugos cómo si fuera su bebida favorita, sin dejar de decirme lo sabroso y dulce que estaba mí coño, excitándome sus palabras morbosas y excitantes—oh mamá que coño tan dulce tienes, te lo voy a comer todo así, no paras de chorrear jugos, so cachonda, que jugo tan rico tienes putona caliente...mmm. Su lengua fue recorriendo cada pliegue de mí abierto y húmedo coño, como si lo esculpiera, produciéndome un placer cómo nunca había soñado sentir.

Me metió toda la lengua en el coño sin prisa ninguna, provocando que me pusiera loca de excitación le cogí la cabeza encajándome su boca en el chocho, sin dejar de sollozar y gemir por el placer que me estaba dando, mientras no paraba de frotarle mí coño contra su viciosa lengua para que no dejara de comérselo —Aaah...aaah oh mmm, dios oooh...mi coñooo sí oh que lengua tienes nene...aaah, aaah...si comete el coño de mamá cariño, oh ¡¡JACK!!...si mete tu sucia lengua así todaaa...oh, oh, oh nadie me ha...comido así el coñooo, me matas...mmm hijo...me corro en tu boca AAAH...sí toma mí coño LADRÓN....toma mis jugos nene vicioso, oh tu lengua me folla el coño sí me corrooo ¡¡JACK!!...toma mis jugos ooog, ooog que placer me das cariño...aaah.

Durante todos los años que estuve casada con el padre de mí hijo, jamás quiso practicar conmigo el sexo oral por lo que mí poca por no decir casi nula experiencia, se limitaba a mí vida de soltera. Sin intención de darme descanso alguno, Jack me hizo lamerle de nuevo la polla aunque no había perdido ni dureza ni grosor, el motivo era que quería que su mamá le lubricara bien la polla el muy golfo.

Dispuesta a no decepcionar a mí pequeño, ensalive toda la polla desde su amenazante cabeza, hasta los huevos que mostraban un grosor desmesurado para un chico de su edad, además de estar repletos de leche, por lo llenos que se mostraban.

Jack no pudo reprimir varios gemidos de placer y satisfacción, al ver cómo le lamia los huevos, con la cara de puta que yo sabía que tenía, pues lo estaba disfrutando tanto o más que él—Oh mamá...tu lengua sí que placer sabes darme...ufff—

Nada más decirme esto me cogió de los hombros y me hizo poner a cuatro patas, con una seguridad que me dejo sin aliento, por lo desenvuelto que se mostraba. A continuación escupió de forma ruidosa en mí ano, una buena cantidad de saliva haciéndome sentir que era su perra, por el modo cómo me trataba.

Antes de enfilarme su grueso cipote me arreó dos azotes sonoros en el culo, uno en cada nalga arrancándome un grito con cada uno, pero no de dolor no... de vicio y excitación por verme tratada así, cómo su puta domestica, y darme lo que yo necesitaba.

Con los azotes mí excitación se disparó, sobre todo al notar la gruesa cabeza de la polla de mí hijo abriéndome mí excitado ano, que debido a la follada de hacía pocos días no ofreció mucha resistencia.

Jack metió solo el cipote dejándome sentir su tremendo grosor y dureza, mí esfínter lo atenazó sin piedad ninguna, cómo si lo invitara a entrar más profundo, sentía todo su grosor de una forma increíble, cómo si mordiera la polla.

Jack al notar cómo le atenacé el cipote, me clavó más de media polla de la primera embestida, haciéndome sentir una mezcla de dolor y placer, ganando intensidad éste último, consiguiendo que empujara mí culo buscando que me hijo me clavara toda la polla a la vez que de mí garganta brotaba un sollozo mezcla de placer y suplica —AAAH...¡¡¡JACK!!!— por cómo sentía de profunda su polla y el deseo de que me la clavara toda, hasta sentir sus huevos chocar con mis nalgas.

Al oírme gemir así me agarró por las caderas firmemente y sin dudar un instante, me clavó toda la polla hasta los huevos de una sola embestida, hablándome de forma morbosa y caliente por la tremenda excitación que sentía, de dar por el culo a su madre—OOOH...¡¡¡MAMÁ!!! SÍ TOMA TODA LA POLLA—.

En ese instante inició un mete saca perverso, haciendo chocar sus huevos llenos de leche contra mí coño todo húmedo, produciendo un chapoteo obsceno y guarro. poniéndonos a los dos locos de lujuria.

La excitación me hizo mover mí culo para sentir más la polla de mí pequeño mientras no paraba de sollozar y gemir por lo bien que me estaba follando—Oooh Jack...Oooh Jack...Aaah tu pollaaa...—.Sorprendiéndome de nuevo mi hijo por su seguridad y aplomo, se subió literalmente encima de mí grupa, poniéndose a cuclillas sin apenas sacar un instante la polla de mí abierto culo, adoptando una postura muy obscena.

Jack se apoyo con ambas manos en mí espalda, clavándome la polla en su totalidad, haciendo que la sintiera mucho más, al metérmela así lentamente de arriba abajo de forma intensa, chocando sus hinchados huevos con los labios de mí coño en cada embestida.

Al sentirlo así cómo me culeaba muy fuerte, igual que un perro rabioso, clavándomela toda y hablándome de forma morbosa, sobre lo bien que me la estaba metiendo y lo rico que yo le apretaba la polla, me puso loca de excitación, chillando cómo si me matara

—Oooh...Oooh... ahora sí que entra toda la polla, asííí tómala toda dentro ¡¡PUTONA!! oh que bien te entra así mamá, que culo para mí polla, Aaah cómo me la aprietas viciosa, toma toda la pollaaa...¡¡GUARRA!!—AAAH...AAAH...OH ¡¡JACK!! ME LA ESTÁS CLAVANDO TODAAA...AH ¡¡¡CABRÓN!!! FOLLA EL CULO DE MAMÁ ASÍ...AH ¡¡¡QUE POLLA!!! NO PARES DE FOLLARME ASÍ DE FUERTE.

Mi hijo al sentir cómo le hablaba de excitada, acelero el mete saca arrastrándome en un orgasmo cómo nunca he tenido otro, llenando mí culo de leche corriéndonos ambos a la vez, y yo atenazándole la polla para ordeñarlo a fondo, y que le diera a su mamá toda la leche.

—Si mamá tómala todaaa así, oh que bien te follo el culo viciosa mmm, así toda dentro oh que culo tan estrecho tienes, cómo me la aprietas ¡¡GUARRA!! me vas a sacar todas la leche mamá sí me corrooo en tu culo oooh que bueno viciosa, sí tómala toda...aaah—OOOH JACK...así todaaa oh cómo siento tus huevos, folla el culo de mamá así ¡¡GOLFO!! cómo me follas...me corrooo nene sí así métela más ah que pollazos me das....me corrooo de gusto...lléname de leche el culooo ah me matas de placer...dámela toda así....oh cómo me quema....cuanta leche tienes hijo, si todaaa, así, oh que rica tu leche....oooh.

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