Florencia

Written by , on 2018-06-30, genre orgías

Primera Parte.

De mis senos escurre semen, el que impactó ahí y el que escurre de mi cara, de mi boca; semen que escurre por mis senos y hace una rampa en mi pezón derecho: cae sobre mi empeine, también derecho; de entre mis piernas escurre semen, sale de mi ano y vagina, ¡siento cono sale! y me veo, frente al espejo como soy una mujer de la que escurre semen.

Jueves. 21:40 horas.
Mi marido platica conmigo y otras dos parejas, hacemos un circulo en un área de la sala de la nueva casa, reímos mucho de lo que dicen, volteo al rededor y noto que hay mucha gente dentro de la casa; esto se trata de una reunión, casi todos los invitados son conocidos míos, son de mi trabajo, los que no conozco son amigos de mi marido o algunos colados, no lo sé, a la bolita que integramos, junto con dos parejas, mi marido y yo se acerca un hombre muy apuesto, bello, viste un traje negro que lo hace lucir hermoso, elegante y muy varonil, en cuanto lo vi me estremecí. Saludó a mi marido muy efusivamente, se abrazaron y luego nos los presentó, al último me presentó a mí: "Edgar, mi mujer. Florencia, Edgar.".
En cuanto me tomo la mano me sedujo con su mirada y, en ese mismo instante, nos fuimos de ahí, me llevó al baño de arriba, levantó la falda de mi entallado vestido rojo, me volteó bruscamente de espaldas a él, hizo a un lado mis bragas y me enteró su estaca, bajo los tirantes de mis hombros y descubrió mis senos frente al espejo, los manoseaba, y pellizcaba deliciosos mis pezones, taladraba con demencia mi conchita y de mi boca salían gemidos de un placer incomparable, su falo era grueso y lago, grande y hermoso como el de mi marido, con el glande circuncidado que hacía notar una hermosa cabeza roja, se vino en mis entrañas y de un jalón me dio la vuelta mi arrodilló frente a su verga, la limpie y su sabor me enamoró. Mientras taladraba mi conchita y me hacía el amor de manera demencial, de su boca salían palabras de amor: puta negra, que rica panocha, toma mucha verga puta, buena zorra, esa boquita de perra me va a limpiar la verga, pendeja ramera, que buena zorra me presta tu marido, piruja de esquina, pinche negra, ni me acuerdo de tu pinche nombre, límpiame la verga anda zorra.
Salimos del baño, no me permitió arreglarme bien, solo me acomodé el vestido y mientras regresábamos con los que estábamos, me fui acomodando el cabello, quitando un poco el semen de mis labios e intentando caminar despacio para que no se notara cómo escurría el semen de entre mis piernas, sentí que todos los de la oficina me veían, cuando llegamos, mi esposo me dio un pañuelo y me limpié la mejilla, entre los dos intercambiaron palabras y Edgar se integró a la plática. Una de las parejas se fue, pero ella, mi compañera, se me acercó al oído y me dijo: Florencia, ¡todos nos dimos cuenta!
De la pareja que se fue, ella, es compañera mía, y de la que se quedó: él, la esposa no se separó porque mi compañero se comenzó a portar más amable y atento conmigo, mi esposo lo hizo notar irónicamente y Edgar también. Sin embargo, seguíamos riendo, yo estaba confundida, esto parecía un sueño.

Jueves: 14:00 horas.
Es un día importante, mi esposo hará una fiesta por mi cumpleaños, regresamos hace algunos meses desde que nos separamos por 4 años, durante ese tiempo no dejamos de vernos, solo para asuntos pendientes, él siempre muy amable y atento conmigo, pero para mí la relación había llegado a un punto donde yo no podía estar con él, estaba equivocada, lo recuperé, con sus condiciones, pero lo recuperé. Nos cambiamos de casa, compró una más grande, tiene una sala independiente del comedor, muy amplia, con unos ventanales hermosos, corredizos, que dan a una preciosa terraza con una pequeña piscina, Arriba, tres dormitorios y el estudio, cada cuarto con su baño, sin embargo, en el pasillo, un baño general para todos los cuartos de arriba. El comedor era muy amplio, con una barra que dividía su área de la cocina, ¡del frente de la cocina!, a la derecha, un pasillo largo que conecta a un salón más grande para reuniones, que al mismo tiempo es nuestra sala, es donde será la fiesta por mi cumpleaños.

Jueves: 20:10 horas.
Mi esposo ha invitado a algunos amigos de él y me pidió que invitara a todos los que yo quisiera. Si, invité al tontito que me despreció y humillo al último Hank, invité a gente de mis anteriores trabajos e invité al otro tontito Phill que también me despreció tanto, también invité al señor que me pidió solo una noche a cambio de no decirle nada a la novia de Hank, y a todos mis compañeros de la oficina, mi jefe y su esposa, pero él llegó con su sobrino, un chico de 29 años muy apuesto. Llegaron otras parejas y solteras y solteros amigos y amigas mías. Yo, durante todo el día he estado muy feliz, muy excitada y todo el tiempo me he sentido húmeda, ¡me encanta!, nos reunimos a platicar mi jefe, su su sobrino, la esposa del jefe de finanzas y él, y mi asistente y su esposo.
Mi esposo estaba platicando, siendo tan encantador como es y siendo el centro de atención, con su ropa de adolescente, siendo amable y gentil, un alma en todo sentido, divertido con todos y todos queriendo platicar con él, así es él, encantador, yo siempre quedo en segundo plano, u olvidada en el silencio, hoy parece que está haciéndolo más evidente, mis compañeros están encantados con él, sin embargo, la fiesta está increíble.
por la puerta ha entrado un hombre apuesto se dirige a nosotros, mi marido se alegra y nos presenta, es hermoso, me ha dado un beso en la mano, me ha visto a los ojos, me ha tomado del brazo, se disculpó con todos, mi marido dijo asintió aprobando, el ambiente ha cambiado, siento que todos me ven a mí, subimos las escaleras, mientras me va diciendo que le encanto, que soy hermosa, que me va a gustar, yo no sé qué hacer, estoy a su disposición, aterrada, confundida y húmeda.

Jueves: 16:30 horas.
Solo he decidido verme sexy y elegante, mi piel morena oscura resaltará mucho más con mi vestido rojo, mis zapatillas y diadema amarillas y el collar que cae en medio de mis enormes senos, sin sostén, la tela del vestido resaltará solo la silueta de mis pezones y mis bragas rojas, sin medias. mis labios rojos y ligeramente maquillada, que me vea natural, que mi piel luzca natural.

Jueves: 23:15 horas.
Ya me he ido al baño a limpiar, mi asistente me pregunta todo, yo no sé qué decir, no estoy ebria, no estoy drogada, me acaba de poseer un desconocido, amigo de mi esposo, en mi casa, sin saber cómo o por qué, pero me entregué toda. Hemos seguido la fiesta y ahora estamos con otros amigos, no puedo dejar de sentirme un tanto confundida, mi esposo no está, platica con otros amigos, pero en este momento se aproxima a nosotros con otro más de sus amigos, ¡otro hombre hermoso!, me he quedado impresionada porque es el hermano del jefe de finanzas; se aproximan los tres, me presenta con Luis, su amigo y hermano del Hernán, el de finanzas.
Hernán y Luis me llevan a la terraza, nos metemos en los vestidores, sacan sus vergas y me hinco sin esperar la orden, comienzo a chuparles a los dos, no sé por qué lo hago, solo qué que quiero hacerlo. Los masturbo y los beso, de arriba a bajo acaricio cada pene, con mi lengua limpio y como esa hermosa gotita transparente de líquido pre-seminal; estoy arrodillada, comiendo una verga primero y otra después, me ponen de pie y me quitan el vestido; Luis rompió mis bragas de un jalón que rosó mi clítoris deliciosa y dolorosamente, Hernán me puso frente a él, me cargó abriéndome las piernas y enterrándome en su verga, por atrás se colocó Luis y me ensartó por el ano, me penetraron toda y me llenaron de todo semen; repetí la historia, ahora con dos, limpie sus vergas una a una. Me entregaron el vestido y la zapatilla que había perdido, me vestí. Ya sin bragas salimos apresuradamente no sé por qué; cada vez más desalineada. ¡ya me arreglaría!
Nos reincorporamos a la fiesta, ya casi se han ido todos, sólo quedaban 22 hombres; entre ellos mi marido y sus amigos; los demás eran compañeros de mi trabajo y también Hank y Phill con tres de sus amigos.
Arturo, un compañero de trabajo, se aceró a mí y, rompiéndome el vestido con sus manos y a jalones me dejó desnuda, solo con mi collar, diadema y zapatillas frente a todos, mientras me cantaban las mañanitas.
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Segunda Parte.

Viernes 00:19 Horas.
Es momento de recibir mi primer regalo, he escogido a 10 hombres, los he seleccionado según me han gustado.
del que menos me ha gustado hasta el que más, he escogido, de entre los 22, a los diez que más me gustan. Y ahora estoy enumerando del 10 a 1 cual es del menos al más guapo. Desde hace media hora la única persona desnuda en toda la fiesta soy yo y así, desnuda, he ordenado a mis diez seleccionados, lo primero que debo hacer es quitarles la ropa, del décimo al primero, dejarlos desnudos, hincarme y lamer, chupar y comer el pito de ellos, uno a uno.

La actividad debe desarrollarse conmigo chupándoles las vergas pero siempre agachándome con las piernas derechitas, dejando expuestos mis hoyitos, puedo acariciar dos penes al mismo tiempo mientras esté comiendo con la boca a uno, si alguien me quiere meter la verga por uno de mis hoyitos, está en plena libertad.
Comienzo a comer, comienzo del menos al más guapo. Mi marido es el antepenúltimo de la fila.

Viernes 5:48 horas.
Estoy tirada en una esquina de la sala de la casa, no tengo nada en cima, excepto el frío que se intensifica en la humedad del semen. Algunos de los 22 ya no están, han quedado 8 que están: tres en la cocina: mi marido con Hank y Edgar, dormidos están Phil y y el sobrino de Hernán, tres compañeros del trabajo están jugando billar y el último acaba de salir del baño, tomo una ducha. Desnudos todos menos el de la ducha que salió con una toalla en la cintura.

Salieron de la cocina mi marido, Edgar y Hank, mi marido me tomó en sus brazos y me llevaron a la alcoba principal, prepararon la tina y en lo que se llenaba con agua tibia dispusieron de mí, yo no podía moverme mucho pero uno a uno se montó penetrándome una vez más, yo no podía moverme del cansancio pero cuando acercaban su rostro al mío les susurraba al oído que quería más.
Es muy puta esta pendeja, dijo Edgar, que me estaba penetrando con su hermoso falo, no se puede ni mover pero quiere más verga. Salió de mi conchita y ofreció mi cuerpo a Hank, después de acomodarse el condón lo perfiló por mi ano y lo dejó ahí un rato mientras me daba sendas envestidas que yo disfrutaba envuelta del cansancio, con las piernas abiertas, levantadas como a una muñeca de trapo a quien ensartan por el ano para que se vea más bonita.
Pero me bañaron, me acostaron en mi cama y salieron.

Viernes 11:29 horas.
Mi marido me ha traído el desayuno a la cama; ya es tarde pero mi cansancio me sigue impidiendo mover un dedo, quiero dormir. Devoré el almuerzo, cerré los ojos al terminar.

Sábado 00:05 horas.
Estoy sola en la recamara, todo es apacible, me siento bien, mis piernas y en si todo mi cuerpo, lo siento un poco dolorido, el apetito me gana y decido salir a la cocina, busco una bata de dormir y salgo. No hay nadie en casa, voy a la terraza y ni en los vestidores hay alguien, recuerdo bien todo, sigo excitada, no me siento triste, me siento contenta, pero me preocupa que no haya nadie. He dormido casi 24 horas. Como de todo lo que hay, no me preocupo y me atraco con pastel y muchas cosas más, la fiesta ha dejado mucha comida en nuestra cocina y no me importa, como sin parar, me siento muy contenta.
Me siento en uno de los sillones dónde tantos hombres me penetraron y cierro los ojos, recuerdo el principio y el final, aun siento y deseo semen en mi cuerpo, en mi boca, quiero sentirme la pieza que falta por manosear, me siento feliz de haber tenido esa multiencuento.

Sábado 2:15 horas.
Me quedé dormida hasta ahorita, sentí que no pasó el tiempo, me levanto y: sigo sola. Prendo la televisión y de inmediato aparezco yo cogiendo con todos, las hermosas penetradas en los vestidores y en el baño del pasillo de arriba, yo chupando la vulva de dos compañeras del trabajo y ella felices rían mientras me orinan y me insulta, "tenga su licuado licenciada" me dicen, mientras el de mantenimiento me penetra el ano y me dedea; en ese vídeo se ven muchas cosas que no recuerdo. Dejaron el cronometro de grabación en la pantalla, son muchas horas de vídeo contenido en esa pequeña USB, son más de una cámara, soy comunicóloga, sé de esas cosas.
El de finanzas me hace darle un beso negro y lo hago mientras, con sus dedos, la secretaria de recursos humanos, me saca la crema anidada en mi vagina. Cuando regreso de los vestidores no lo hago con los que pensé que estuve, sino con otros que me llevaron desnuda, ya, frente a los 22, sin embargo, después, vuelvo sola por mi vestido y ahí me visto, llorando por algo y encuentro mis zapatillas, cuando voy saliendo, tres de los chicos amigos de mi esposo me tiran al agua y me sacan diciéndome que les gusto más limpiecita, se ríen y me penetran por mi ano y vagina al mismo tiempo, se vienen de inmediato y mientras se ríen me entregan con el último me deja ir su verga por la boca, cuando regreso a la fiesta los dos, que pensé que me habían cogido en los vestidores, me ayudan a llegar con el resto de la fiesta, me manosean y me dicen que soy la más puta que hay, cuando entro mi marido se está cogiendo a la esposa del de Finanzas, la tiene de a perrito mientras a mi me despojan del vestido, me acerco con mi esposo en lugar de seleccionar vergudos, y le pido que pare, en eso la de esposa del jefe de finanzas me toma del rostro y me da un beso.

adelanto al vídeo, tengo curiosidad por saber cuanto dura y adelanto a la mitad del tiempo la linea de tiempo y marca 5 horas, minutos más minutos menos, entre diez u once horas de vídeo, solo que a partir de aquí solo estoy yo, y son más de 22.

en el minuto 14 de la 7 hora, estoy platicando con un grupo de 5 hombres, hablan de mis "balones" mientras platican me dedean o me manosean, pero el que está junto a mi no saca por nada su dedo de mi ano, me dice que me mueva, en ese grupo de personas parece que yo estoy bailando, pero me están dedeándo encantadoramente. De pronto todo se pone violento en el minuto 56 de la 9 hora, me zarandean, me gritan, me abren de las piernas y me meten sus vergas, me reparten y me giran en el piso, "a quién le apunte el coño se la coge" se peleaban porque mi coño apuntaba a uno pero el otro decía que a él y entonces me penetraban al mismo tiempo, me sacan y meten a la alberca. los últimos 20 minutos estoy hincada recibiendo chorros y chorros de semen, cuando termina el último se duermen algunos, se van otros y juegan billar otros más, soy una piltrafa tirada en el piso cuando tres de ellos me llevan a la ducha, y el que sale antes de ésta, con una toalla en la cintura, no es quien pensé, es el director de mercadotecnia, un señor gordo y viejo que me dedea mientras me deja en la cama, mi marido llega con ellos, se une y me coge. "Me gustas más siendo la piruja que eres perra mojigata." y después de bañarme me dejan sola. el vídeo termina con la pantalla completamente negra. y con las letras mas feas que existen, del fondo de la pantalla sale la leyenda:feliz cumpleaños Florencia.

Me levanto del sillón y llego a la cocina, en la mesa del comedor hay un sobre, lo abro y hay dos papeles, unos que parecen un contrato y una carta: la carta dice:

Feliz cumple ramera, esta casa es tuya, las metidas de verga también, y aun no terminan, así que sube al baño del segundo cuarto de la derecha y ponte la ropa que está ahí, prepara tu cuerpo ramera pendeja que te vamos a usar.

En cuanto termine de atar el último listón de éste vestido saldré de aquí y no sé cuantos me penetraran está vez, pero los deseo a todos. aunque llore, soy una saco para verter semen.

Esta es una historia real, y me llamo Florencia oculta en el nombre de Arnold.

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