Experiencia morbosa

Written by , on 2018-06-20, genre masturbación


Cuando salgo de trabajar suelo ir a un bar cercano a tomar café, costumbre que tengo de hace varios años. Desde hace seis meses empecé a coincidir con una muchacha unos 20 años menor que yo, que me atrajo, guapa, buen cuerpo, pero claro ni por la cabeza me pudo pasar que ella se fijara en mí.

Pues el otro día sigo mi ritual de costumbre, entro me pido el café lo pago y me salgo a la terraza a tomármelo fumándome un cigarro. Esta muchacha se dirige a mí y me dice: Este muchacho lo formal y educado que es, ya quisiera yo que te fijaras en mí, me quedo un poco cortado y le digo gracias por el cumplido y fijarme ya me fijé en ti.

Me invita a sentarme y empezamos una conversación normal, para continuar hablando con ella me pido una copa de pacharan y ella se pide otra para acompañarme.

La conversación poco a poco se empezó a hacer mas profunda, ella se empezó a sincerar y a contarme que le dio por hablarme porque se sentía atraída por mí, le parecía misterioso, educado y a la vez con mi tez seria un poco cara de enterado.

Ya con el ritmo de las copas, que no conté, la conversación fue subiendo el tono, que sí yo le ponía mucho, que había tenido fantasías conmigo, que seguía yendo al bar para poder verme y que no encontraba una excusa para poder dirigirse a mí.

Con el paso de las horas, los camareros empezaron a recoger, limpiaron la terraza y se fueron para dentro y nos quedamos los dos allí solos, y ya la conversación era mas de índole sexual.

Llega el punto que observo que le pega un buche a su copa mas grande de lo normal y haciendo como que le da un golpe de tos, me lo vierte todo encima de mi pantalón, seguidamente con sus manos intenta limpiarme y empieza a pasarme su mano por encima de mi miembro, que entre la conversación y el manoseo había empezado a crecer, lo cual no fue del desagrado de ella.

Con la mano agarrando mi miembro se vino para mí y empezó a besarme de una manera apasionada y su mano se agarraba y agitaba como si quisiera arrancarla.

Tras esto se retiró y me preguntó si me había m*****ado lo que había hecho, a lo cual le respondí, que para nada que había sido muy placentero. Ya empezó a contarme que la ponía mucho, que estaba mojada y que por desgracia en una media hora se tenía que marchar, pero que para compensarme me iba a pedir que la acompañara al baño.

Nos levantamos entré al cuarto de baño de mujeres con ella, echó el pestillo y seguidamente me bajó el pantalón y se introduzco mi polla en su boca y empezó a hacerme una mamada con unas ganas que me es difícil describirla.

Solo del morbo de la situación y mi nivel de excitación no tardé mucho en correrme cuando ella lo notó empezó a succionar fuerte para sacarme bien todo el jugo, una vez vaciado me encantó ver como se relamía y me miraba con una cara diciendo que la había encantado.

Volvimos a la mesa, nos pedimos una ronda mas, hicimos un intercambio de números de teléfono y que habláramos para quedar los dos en un sitio tranquilo y poder llevar a cabo nuestras fantasías.

Vamos hablando e intentaremos durante esta semana combinar para quedar, ella me dice que soy su madurito atractivo e interesante, y yo le digo a ella que es mi yogur de fresa, dos personas movidos por la pasión, sin tapujos y ganas de vivir una historia morbosa, si continúa la historia y me resulta interesante seguiré contando.

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