Mi hijo me altera.
por
Teresa42
género
incesto
Me llamo Teresa y tengo 42 años soy una mujer de las de antes,como se dice a clásica y muy religiosa, mi cuerpo es nada extraordinario pues soy delgada estatura media poco pecho y piel blanca llena de pecas,lo único que resalta es mi culo según dice mi esposo.
Mi esposo de llama Manuel y tiene 46 años y desde que nos conocimos siempre hemos estado juntos, no conocemos otra pareja.
Al ser criada en costumbres conservadoras y estudiar hasta la universidad en un colegio de monjas el tema sexo era taboo y más en mi caso al ser hija única.
En esa edad en las cuales las hormonas nos dejan muy aceleradas y guiadas por algún comentario de compañeras de cole me frotaba boca abajo en mi cama contra una almohada entre mis piernas lo que me daba algo de placer no conocido.
Pero según mi madre todo era pecado y que jamás me toque pues eso nos lleva al infierno.
Siempre he sido observadora y por otro comentario de una alumna de mayor de edad me dio que pensar mucho y aunque lo creí imposible empecé a mirar los detalles.
Mis padres actuaban y pensaban solo en sus ideas y eran de costumbre fijas.
Mi madre era algo gordita destacando por sus pechos grandes los cuales intentaba ocultar entre tanta ropa larga,mi padre era delgado y alto y todos los días llegaba a trabajar a las 7 de la tarde.
Las acciones a esa hora era cenar los tres yo con mi pijama igual que mi padre y mi madre con un camisón y bata que es donde único se le notaba o transparentaba algún pezon que parecía oscuro.
Algo de tele yo a mi cama y rato ellos a la suya no sin antes mi madre entrara en mi habitación a comprobar que dormía y se retiraba,siempre con puertas entreabiertas por si la llamaba en lo noche.
Pero mis hormonas y afán de descubierto hacia que me hiciese la dormida para frotarme o incluso meter unos dedos entre mis bragas para humedecer toda esa parte y darme un placer nuevo.
Una noche mi madre entra como siempre pero esta vez cierra mi puerta.
Esperé un rato y la curiosidad me pudo, abri la puerta sin hacer casi nada de ruido y con calcetines y mucho silencio me puse junto a la puerta de mis padres, yo estaba en la gran oscuridad del pasillo y pude ver una sola luz de la mesa de noche y a mis padres ya totalmente desnudos besándose.
El bajo a los pechos de mamá que efectivamente eran muy grandes y besaba y lamia sus pezones y con otra mano la frotaba su entrepierna con bastantes pelos,miré el pene de papá que estaba grande y gordo y al colocarse entre las piernas abiertas de mamá empezó a moverse primero lento y cada vez más rápido.
Vi el rostro extraño como desencajado de mami,tenía los ojos cerrados y emitía dos tipos de sonido, un ahhhhh ahhhhh muy prolongado y un ufffff ufffff cuando mi padre le entraba entero.
Ya los golpes eran secos y fuerte y la cama se movía y hacía ruido cuando un yaaaaa de mi madre hizo que papá diese esos fuertes e intensos movimientos y gritase un único ohhhhhhhh.
Ese día cambió algo en mi
Mi hijo Abel tiene 18 años y es alto y desarrollado con su padre, cuerpo musculoso y fibrado y desde que empezó con su adolescencia ya se baña el solo gracias a los centros de terapia y colegios preparados.
Mi hijo tiene nivel 1 de autismo leve lo que hace que sea muy hablador pero nulo en interacción social, todas los días a las 2 lo voy a buscar a su colegio y estamos en casa hasta las 8 que viene su padre.
Hace unas semanas ya en la cama de noche le comento a mi marido de que Abel lleva tiempo rozando su miembro a mis nalgas y con disimulo cuando me agacho intenta verme los pechos.
El me dice que todo es normal por la edad y que su madre es su vida y me pregunta si le he visto la polla.
Asqueroso le digo a Manuel, no la he visto ni deseo ya que ya es adolescente y necesita su intimidad.
Manuel insiste en que igual la tiene enorme y puede partir en dos a su primera novia.
Guarro le vuelvo a decir pero Manuel tiene ya su bulto en mis nalgas pues me encuentro de lado mientras me pregunta si Abel me ha visto desnuda.
No puedo mentirle y mientras sigue con sus tocamientos me mete las pone en mis pechos y acaricia como el sabe que me gusta mis pezones, le indico que la otra tarde mientras estaba el baño dentro de la ducha el entró apurado a orinar y desde la taza me mirada por la rendija de la cortina .
Manuel me bajó un poco mi pantalón de pijama y las bragas hasta la rodilla colocando su pene cerca de mi entrada y me pregunta cuando me la mete lentamente que creía que había visto el niño.
Yo no podía contestar al ser penetrada y sentirme muy mojada pero le dijo que abra visto mis pechos con mis pezones erectos por el frío y mi vagina que llevo totalmente rasurada y sobresalen mi vulva y clitoris
Manuel inició en mi una larga y profunda penetracion que se escuchaba el ruido de mis nalgas al chocarárlas y mis fuertes gemidos.
Me pongo algo más boca arriba y elevando mi pie derecho con mis dedos bajo al clitoris y me froto mientras pudo más rápido hasta terminar juntos.
Hace dos semanas mi hijo todas las tardes estaba igual de pegada a mi y muy inquieto,le digo como se siente y me dice que le duelen los testículos.
Enseguida comprendí que le pasaba w intenté explicarle sobre semen y la masturbación, dos cosas que no sabía nada.
Me pasé varios días nerviosa y más viendo a Abel que empeoraba en su enfermedad por la dichosa adolescencia.
Me siento al pie de mi cama y lo llamo, le explico y me dispongo a examinar los testículos, se baja el pantalón de deporte y el calzoncillo hasta rodilla mientras yo le toco sua huevos sin decir nada.
Y como un resorte un polla se pone erguida y de reojo mientras hablo la miro y vuelvo a mirar.
Es hablando claro una polla inmensa y súper gorda, por supuesto mayor que la de su padre.
Le pongo la mano en su pene y lo intento enseñar a masturbarse y entre no puedo y llantos toma mi mano y la pone en esa cosa muy dura.
Y de repente me veo masturbando a mi hijo cada vez más fuerte hasta que un chorro de semen increíble salta a mis manos y al suelo.
Limpiamos mientras el suspira aun y me dice mami buena y muchas más explicaciones.
La semana pasada estuve todos los días masturbando a mi hijo y el me tocaba los pechos y sin cortarse y me apretaba los pezones.
Salia muy confusa pero también humeda bastante.
Me comentó que vio en la calle un perro y una perra montando y la perra después de morder se quedó muy quieta cuando el macho le insertó esa cosa rosada.
Hablamos de como copulan los animales y desde mi móvil vimos muchos animales tener sexo.
Un secreto quedamos ambos y se que lo será aún a mi pesar con mi esposo el cual nunca oculte nada.
Esta semana estaba algo alterado mi cuerpo, tenía ganas de sexo pero mi marido no llegaba hasta tarde mientras mi hijo me llama y yo sabía para que?.
Lo desnudo y estoy lentamente masturbando su enorme polla cuando esta vez mete mi mano en mi vagina entre pantalón y braga, aunque torpemente me esta exitando ese roce rápido y continuo y encima logra meter dos dedos dentro los cuales se entregan a un mete saca .
No puedo más y acerco mi cabeza a su polla y se la chupo frenéticamente mientras sus dedos siguen penetrandome.
Su polla no me cabe en mi boca pero con lengua y algo en glande le doy placer y oigo sus gemidos.
Al ver como se va a correr me freno y bajando mi pijama y braga dejándolo en unos de mis tobillos me pongo en cuatro patas al pie de la cama y le digo que me haga como todos los animales que hemos visto.
De pie detrás mio me pone su polla cerca de mi sexo y con mi mano de ayuda más levantando algo mi culo le pido que empuje.
Dios mío me llenaba tanto y me tocaba algo en el fondo que cuando empezó más rápido a embestirme grité como nunca y tuve un orgasmo inmenso sin tocarme el clitoris, y Abel dando tan veloz y duro como solo su joven cuerpo podía se corrió enormemente dentro de mi sintiendo su líquido caliente en mis entrañas
Mi esposo de llama Manuel y tiene 46 años y desde que nos conocimos siempre hemos estado juntos, no conocemos otra pareja.
Al ser criada en costumbres conservadoras y estudiar hasta la universidad en un colegio de monjas el tema sexo era taboo y más en mi caso al ser hija única.
En esa edad en las cuales las hormonas nos dejan muy aceleradas y guiadas por algún comentario de compañeras de cole me frotaba boca abajo en mi cama contra una almohada entre mis piernas lo que me daba algo de placer no conocido.
Pero según mi madre todo era pecado y que jamás me toque pues eso nos lleva al infierno.
Siempre he sido observadora y por otro comentario de una alumna de mayor de edad me dio que pensar mucho y aunque lo creí imposible empecé a mirar los detalles.
Mis padres actuaban y pensaban solo en sus ideas y eran de costumbre fijas.
Mi madre era algo gordita destacando por sus pechos grandes los cuales intentaba ocultar entre tanta ropa larga,mi padre era delgado y alto y todos los días llegaba a trabajar a las 7 de la tarde.
Las acciones a esa hora era cenar los tres yo con mi pijama igual que mi padre y mi madre con un camisón y bata que es donde único se le notaba o transparentaba algún pezon que parecía oscuro.
Algo de tele yo a mi cama y rato ellos a la suya no sin antes mi madre entrara en mi habitación a comprobar que dormía y se retiraba,siempre con puertas entreabiertas por si la llamaba en lo noche.
Pero mis hormonas y afán de descubierto hacia que me hiciese la dormida para frotarme o incluso meter unos dedos entre mis bragas para humedecer toda esa parte y darme un placer nuevo.
Una noche mi madre entra como siempre pero esta vez cierra mi puerta.
Esperé un rato y la curiosidad me pudo, abri la puerta sin hacer casi nada de ruido y con calcetines y mucho silencio me puse junto a la puerta de mis padres, yo estaba en la gran oscuridad del pasillo y pude ver una sola luz de la mesa de noche y a mis padres ya totalmente desnudos besándose.
El bajo a los pechos de mamá que efectivamente eran muy grandes y besaba y lamia sus pezones y con otra mano la frotaba su entrepierna con bastantes pelos,miré el pene de papá que estaba grande y gordo y al colocarse entre las piernas abiertas de mamá empezó a moverse primero lento y cada vez más rápido.
Vi el rostro extraño como desencajado de mami,tenía los ojos cerrados y emitía dos tipos de sonido, un ahhhhh ahhhhh muy prolongado y un ufffff ufffff cuando mi padre le entraba entero.
Ya los golpes eran secos y fuerte y la cama se movía y hacía ruido cuando un yaaaaa de mi madre hizo que papá diese esos fuertes e intensos movimientos y gritase un único ohhhhhhhh.
Ese día cambió algo en mi
Mi hijo Abel tiene 18 años y es alto y desarrollado con su padre, cuerpo musculoso y fibrado y desde que empezó con su adolescencia ya se baña el solo gracias a los centros de terapia y colegios preparados.
Mi hijo tiene nivel 1 de autismo leve lo que hace que sea muy hablador pero nulo en interacción social, todas los días a las 2 lo voy a buscar a su colegio y estamos en casa hasta las 8 que viene su padre.
Hace unas semanas ya en la cama de noche le comento a mi marido de que Abel lleva tiempo rozando su miembro a mis nalgas y con disimulo cuando me agacho intenta verme los pechos.
El me dice que todo es normal por la edad y que su madre es su vida y me pregunta si le he visto la polla.
Asqueroso le digo a Manuel, no la he visto ni deseo ya que ya es adolescente y necesita su intimidad.
Manuel insiste en que igual la tiene enorme y puede partir en dos a su primera novia.
Guarro le vuelvo a decir pero Manuel tiene ya su bulto en mis nalgas pues me encuentro de lado mientras me pregunta si Abel me ha visto desnuda.
No puedo mentirle y mientras sigue con sus tocamientos me mete las pone en mis pechos y acaricia como el sabe que me gusta mis pezones, le indico que la otra tarde mientras estaba el baño dentro de la ducha el entró apurado a orinar y desde la taza me mirada por la rendija de la cortina .
Manuel me bajó un poco mi pantalón de pijama y las bragas hasta la rodilla colocando su pene cerca de mi entrada y me pregunta cuando me la mete lentamente que creía que había visto el niño.
Yo no podía contestar al ser penetrada y sentirme muy mojada pero le dijo que abra visto mis pechos con mis pezones erectos por el frío y mi vagina que llevo totalmente rasurada y sobresalen mi vulva y clitoris
Manuel inició en mi una larga y profunda penetracion que se escuchaba el ruido de mis nalgas al chocarárlas y mis fuertes gemidos.
Me pongo algo más boca arriba y elevando mi pie derecho con mis dedos bajo al clitoris y me froto mientras pudo más rápido hasta terminar juntos.
Hace dos semanas mi hijo todas las tardes estaba igual de pegada a mi y muy inquieto,le digo como se siente y me dice que le duelen los testículos.
Enseguida comprendí que le pasaba w intenté explicarle sobre semen y la masturbación, dos cosas que no sabía nada.
Me pasé varios días nerviosa y más viendo a Abel que empeoraba en su enfermedad por la dichosa adolescencia.
Me siento al pie de mi cama y lo llamo, le explico y me dispongo a examinar los testículos, se baja el pantalón de deporte y el calzoncillo hasta rodilla mientras yo le toco sua huevos sin decir nada.
Y como un resorte un polla se pone erguida y de reojo mientras hablo la miro y vuelvo a mirar.
Es hablando claro una polla inmensa y súper gorda, por supuesto mayor que la de su padre.
Le pongo la mano en su pene y lo intento enseñar a masturbarse y entre no puedo y llantos toma mi mano y la pone en esa cosa muy dura.
Y de repente me veo masturbando a mi hijo cada vez más fuerte hasta que un chorro de semen increíble salta a mis manos y al suelo.
Limpiamos mientras el suspira aun y me dice mami buena y muchas más explicaciones.
La semana pasada estuve todos los días masturbando a mi hijo y el me tocaba los pechos y sin cortarse y me apretaba los pezones.
Salia muy confusa pero también humeda bastante.
Me comentó que vio en la calle un perro y una perra montando y la perra después de morder se quedó muy quieta cuando el macho le insertó esa cosa rosada.
Hablamos de como copulan los animales y desde mi móvil vimos muchos animales tener sexo.
Un secreto quedamos ambos y se que lo será aún a mi pesar con mi esposo el cual nunca oculte nada.
Esta semana estaba algo alterado mi cuerpo, tenía ganas de sexo pero mi marido no llegaba hasta tarde mientras mi hijo me llama y yo sabía para que?.
Lo desnudo y estoy lentamente masturbando su enorme polla cuando esta vez mete mi mano en mi vagina entre pantalón y braga, aunque torpemente me esta exitando ese roce rápido y continuo y encima logra meter dos dedos dentro los cuales se entregan a un mete saca .
No puedo más y acerco mi cabeza a su polla y se la chupo frenéticamente mientras sus dedos siguen penetrandome.
Su polla no me cabe en mi boca pero con lengua y algo en glande le doy placer y oigo sus gemidos.
Al ver como se va a correr me freno y bajando mi pijama y braga dejándolo en unos de mis tobillos me pongo en cuatro patas al pie de la cama y le digo que me haga como todos los animales que hemos visto.
De pie detrás mio me pone su polla cerca de mi sexo y con mi mano de ayuda más levantando algo mi culo le pido que empuje.
Dios mío me llenaba tanto y me tocaba algo en el fondo que cuando empezó más rápido a embestirme grité como nunca y tuve un orgasmo inmenso sin tocarme el clitoris, y Abel dando tan veloz y duro como solo su joven cuerpo podía se corrió enormemente dentro de mi sintiendo su líquido caliente en mis entrañas
5
votos
votos
evaluación
2.8
2.8
Comentarios de los lectores sobre la historia erótica