Trans Petra

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género
trans

Ciudad, zona periférica, llueve. Me detengo en casa del
tipo que se refugia bajo su paraguas, acordamos un precio y lo dejo subir al coche. Al llegar a su casa, tomamos algo. Me dice que me lo tome con calma, que soy su última clienta de la noche. Se llama Petra, una brasileña mestiza, muy alta, delgada y elegante. Se quita el vestidito negro y las bragas y deja salir una enorme polla negra al descubierto, al menos el doble de larga que la mía. Me arrodillo frente a ella y la tomo en mi boca, chupando la cabeza con avidez y recorriéndola a lo largo de la verga mientras ella me dice que cuanto más duro se ponga, menos dolor me causará cuando me la meta por el culo, ¡hasta el fondo de mi garganta...! Unos minutos después, me detiene, me desnuda y me lame por todas partes, deteniéndose en mi ano, haciéndome sentir el mismo placer ardiente que sentí la primera vez que me follaron el año pasado. No estaba
tan bien dotado, era normal. Entró con la lengua y los dedos, abriéndome el culo de par en par, me sopló, escupió y siguió lamiendo. Noté cómo me untaba vaselina con los dedos justo antes de que su polla me penetrara. Sentí que mi culo se abría de par en par. Ella lo notó y continuó, empujándolo hasta el fondo, hasta mis huevos. Sus preciosas tetas se presionaron contra mi espalda, su lengua se arremolinaba en mis oídos y, después de un par de minutos, empezó a cabalgarme, primero despacio, luego acelerando. Con cada embestida, su polla entró hasta el fondo, abriéndome el culo cada vez más. Sus huevos chocaron contra los míos y gritó cosas como: «Te estoy follando como a una mariquita. Imagina lo que diría tu mujer al verte follada por una polla negra enorme. Pareces la más escuálida de las putas, de las guarrillas», aumentando el ritmo cada vez más. Siento como si me estuvieran ensartando, su polla
me hace correrme, e increíblemente, me encuentro pidiéndole que acelere el paso, que me parta el culo en dos, que me haga correrme como una perra, que haga lo que quiera. Mientras lo hago, siento su mano sacudiendo mi polla y haciéndome correrme en la cama, justo antes de que saque su polla de mi culo y me corra por toda la cara. Nos turnamos para limpiarnos las pollas de semen y paramos a fumar un cigarrillo antes de irnos a casa. Gracias, Petra.
escrito el
2026-01-25
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