Mi primo Down

por
género
incesto

Hola, buenas tardes, la verdad no se como empezar, por eso es que comenzaré desde el principio, yo soy una chica común y corriente, cuento con 27 años y lo que les contaré viene pasando hace mas de 6 meses, me describiré como soy, tengo 170 cm de altura, pelo rubio largo, casi hasta la cintura, mis ojos son grandes color miel, labios medianamente gruesos, mis pechos son normales de 95 cm, y mis caderas son grandes, por eso hacen que tenga una cola gorda, cuando termine mis estudios me dediqué a cursar la carrera de acompañante terapéutico, y con el tiempo trabajé en varias instituciones, como así también en domicilios particulares cuidando enfermos con distintas patologías, desde pacientes mayores con esquizofrenia hasta niños con tdh o síndrome de Down, y puedo decir que en todos los lugares que trabajé, quedaron muy conformes con mi desempeño, ya que muchas veces me recomendaron para cuidar otros pacientes, pero como les decía al comenzar este relato, lo que me ocurrió es en estos últimos 6 meses.
Mi vida siempre fue muy normal, tenia un novio con el que llevaba unos años de relación, todo era perfecto, incluso hace un año, mi tía me pidió que atendiera a mi primo, quien tiene síndrome de Down y realmente me paga muy bien, el tiene 24 años, y desde que tengo uso de razón es uno de mis primos mas queridos, como toda persona de su condición es muy amoroso, si bien siempre tuvo mucha estimulación y hace cosas por si solo, hay muchas otras en la que lo debo ayudar, ya que mi tía trabaja todo el día.
Hace unos 7 meses sentí que toda mi vida se vino abajo, descubrí que mi novio se acostaba con una compañera de trabajo, yo realmente la pasé muy mal, el era todo para mí, incluso me había convencido para hacer algunas cosas en el sexo las cuales nunca pensé que haría, pero como lo amaba, lo hice sin pensarlo, pero como les decía toda mi vida se me vino abajo, y obviamente esto también repercutió en mi trabajo, yo no lo veía, pero estaba descuidando a mi primo, cuándo por fin me di cuenta le pedí mil perdones a él, ya que me entendía, yo ese tiempo hablaba con el y cada vez que me caía una lágrima, el me abrazaba sabiendo lo que me ocurría, cada tanto le decía como estaba mi día y mis sentimientos, el me escucha atentamente y se muy bien que entiende todo lo que le cuento, pero hubo uno de estos días en que todo cambió, no sé si para bien o para mal.
Durante la noche me llama quien era mi novio, y al atenderlo me pide miles de disculpas y me da miles de explicaciones las cuales la verdad no quería escuchar, pero sobretodo me dice todo lo bien que la pasábamos juntos, y lo que le gusta que hagamos, yo lo corte y le dije que no quería saber mas nada, pero debo admitir que lo que me dijo me calentó y me mojó, como será que tuve que usar mis dedos para calmarme, al otro día me costó levantarme, así que me dí una ducha y salí corriendo a la casa de mi tía, ella me estaba esperando para no dejar a mi primo solo, cuando llego me disculpo y ella sale rápidamente, pasamos toda la mañana con total normalidad, y después del mediodía yo no podía sacar lo de la noche anterior de mi cabeza, así que le cuento a mi primo lo que me pasó, el me escucha atentamente y cuando comienzan a caerme unas lágrimas me abraza para darme consuelo, en ese momento siento algo duro que nunca antes había sentido en mi primo, y al verlo se notaba que su pija estaba parada, yo me sentí culpable, que por contarle lo que me dijo mi ex se había excitado, no sé si era su primera vez, pero pude notar que el se sentía incómodo, no sabría decir el tiempo que pasó así, pero el problema es que no se le bajaba, hice que se bañara, pero al salir el toallon que lo envolvía dejaba ver que no había hecho ningún efecto el agua, así que decidí que debía hacer algo mas drástico, lo llevé a su habitación y le pedí que se quitara el toallon, el no quería por vergüenza, pero terminé convenciéndolo diciéndole que era la única forma de curarlo, cuando por fin dejó caer el toallon, ante mí apareció una pija gorda, llena de venas y de casi unos 20 cm de larga, su cabeza era grande y brillante, después de mi sorpresa inicial intente enseñarle como masturbarse, puse su mano en su pija y le decía que empiece a moverla, lo hacía torpemente y a cada momento se le iba la mano, nuevamente intente diciéndole que lo haga despacio que de esa forma se curaría, pero no conseguía mi objetivo, hasta que después de varios intentos le pedí que me dejara a mi, si bien con mi ex cogíamos y hacíamos de todo, nunca había masturbado a un hombre, y menos a un familiar con la condición de el, pero tome coraje y comencé a acariciar su pija mientras le decía que se quede tranquilo, mientras lo hacía podía ver su expresión de satisfacción, a medida que se la pajeaba empieza a balbucear y de golpe comienza a descargar leche en gran cantidad, se notaba que era su primera vez, yo termine con leche en mi pelo y mi ropa, pero por alguna razón no paraba de pajearlo suavemente, y de a poco se le fue bajando, todavía largaba algunas gotas de leche, pero le dije que vuelva a bañarse mientras yo me limpiaba, después lo vestí y le dije que no le dijera nada a su mama así no se preocuparía, el asintió y cuando llego mi tía trate que sea todo lo mas normal posible, y me fui a mi casa.
Cuando llegue a mi casa me fui directo a bañarme, y luego a mi habitación, no cocine ni comí nada, no podía creer lo que había hecho, estaba casi entre dormida cuando siento que mi celular suena, era mi ex que quería hablar conmigo, realmente no preste atención a lo que me decía, en todo momento lo único que se me venía a la cabeza, era la imagen de la pija de mi primo, nunca había visto una tan grande, solo en películas porno, pero lo que más me asombraba era lo gruesa que era, traté de pensar en otra cosa, pero una y otra vez volvía la imagen de esa pija largando gran cantidad de leche, logré dormir y al otro día fui nuevamente a trabajar, cuando llego saludo a mi tía y ella sale a su trabajo, al mirar a mi primo no podía sacar los ojos de su entrepierna y pensaba que lo que dios no le dio intelectualmente, se lo dió en pija, trate de llevar el día lo mas normal posible, pero llegada la tarde mi primo nuevamente tiene una erección, yo entre mi no sabía si tomarlo como una desgracia o como una bendición, él me hacía señas y me daba a entender que deseaba que le haga lo mismo del día anterior, yo le decía que es él quien debía hacerlo, que vaya al baño y haga lo que le enseñe, y así lo hace, al rato sale en las mismas condiciones, realmente no sabía si lo estaba haciendo a propósito o no, comencé a ponerme nerviosa ya que esa situación no la estaba pudiendo controlar, y le digo que vaya a su habitación que haríamos lo mismo del día anterior, pero que sería la última vez, que el debía aprender a hacerlo solo, así que se vá, cuando llego a la habitación él estaba sentado en la cama, le digo que se acueste así se relajaba un poco más, su pija quedo como un mástil grueso y duro apuntando al techo, me senté a su lado y comencé a acariciar su pija, cuando la agarré pude notar que no cabía en mi mano y empecé a frotarla suavemente, el cerraba los ojos por el placer que estaba sintiendo, y yo no puedo negar que me agradaba hacerlo, ya que notaba que me sentía mojada, en un momento me acerque y su pija olía a sexo que hacía casi dos meses no tenía, no se como pasó pero en un momento me encontré pasando mi lengua por ese duro falo de carne, y no podía parar, intenté meterla en mi boca, pero solo una parte entró, subía y bajaba intentando tragar lo que mas podía, pero a los pocos minutos sentí como mi boca se llenaba de gran cantidad de leche que expulsaba su pija, traté de tragar lo que mas podía y el resto fue a parar alrededor de su pija, la lamí y tragué como lo hacía con mi novio, pero la pija de mi primo no se bajaba, yo me encontraba totalmente hipnotizada por ese pedazo de carne que era solo para mí, y que nadie sabía lo que estaba empezando a disfrutar, continúe chupando esa pija de todas las formas posibles, y no bajaba ni un milímetro, yo le decía a mi primo que era la pija mas grande y linda que había visto, y el solo me acariciaba la cabeza, cada vez que intentaba meterla lo que mas podía en mi boca me ahogaba de lo gorda que es, a los pocos minutos nuevamente volvió a acabar, pero esta vez quedé con toda mi cara llena de leche, parte tragué y parte me limpie, en ese momento todo me parecía de lo mas normal, solo que hasta ahí estaba contenta por chupar una enorme pija sin culpa alguna, pero me encontraba totalmente mojada y caliente, necesitaba con todas mis ganas sentir una pija en mi concha, así que saque toda la parte de debajo de mi ropa, y me senté frente a él, le pregunté si le gustaba lo que veía, y con una sonrisa me dijo que si, se acerca a mí, yo creí que quería olerme la concha, pero sorpresivamente pasa su lengua, ahí me di cuenta que la mía no era la primer concha que veía, deje que pase su lengua y a pesar de su condición Down lo hacía muy bien, el si llegaba a lo mas profundo de mí, ya que la lengua de los chicos de su condición es mas larga de lo normal, aunque debo decir que no sabía chupar el clítoris todavía, le dije que se vuelva a acostar que yo me subiría, cuando acomodo la cabeza de su pija en la entrada de mi concha recién ahí tomé dimensión del tamaño de su pija, fui bajando muy lentamente y podía sentir cada milímetro de su falo, cuando la tuve completamente adentro me sentía llena, era la primera vez en mi vida que mi concha estaba sin espacio de tanta pija, y eso me encantaba, subía y bajaba en esa maravillosa pija que me hacia ver las estrellas de tanto placer, nunca había sentido eso, su pija estaba durísima y yo la tenía clavada hasta el fondo de mi ser, en un momento siento como me inunda la concha con su leche tibia y eso me genero más calentura, así que aumenté la velocidad de mis movimientos y notaba que mi orgasmo vendría en cualquier momento, en cuestión de segundos siento una electricidad correr por todo mi cuerpo y empiezo a descargar gran cantidad de mis jugos, no se el tiempo que duro mi orgasmo, pero parecían interminables, venían una y otra vez, cuando terminó el último caí desplomada, al salir la pija de mi primo de mi interior parecía que faltaba una parte de mi, con el poco aliento que me quedaba le dije que nunca había sentido algo así, el sonreía y se agarraba la pija sabiendo a lo que me refería, lo abracé y le dije que ese era nuestro secreto, lo llevo al baño y nos bañamos juntos, lo visto a el y luego me visto yo, cuando me estoy poniendo la tanga me comienza a tocar la concha y hace señas de que me la quiere volver a chupar, le digo “parece que te gusta mucho chupar y lo haces bien, ya chupaste otra?”, y me responde que si, yo realmente quede intrigada, ya que ellos por lo general no mienten, pero cuando le pregunto a quién le había chupado la concha, su respuesta me dejo helada, simplemente dijo “MAMÁ”, yo me quede en silencio, me termine de vestir y pasamos el resto de la tarde ocupados en otras cosas, cuando llega mi tía por la noche, me despido de ella, pero dentro de mi la veía de otra forma, ella también disfrutaba de esa fabulosa pija, y yo lo sabía, cada día que la veía me la imaginaba disfrutando como yo, hasta que en una ocasión pude saber con lujo de detalles que hacían con mi primo, pero si les gusta este relato, me animarán a escribir todo lo ocurrido después.



escrito el
2026-01-22
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